¿Te imaginás si llueven 160 milímetros en un sitio donde normalmente en el año suman 98, como puede estar el tomate? Y si esto es continuo, mucho peor. Si le sumamos que es la tormenta en las dos semanas más importantes de cosecha para la +zona núcleo+, porque empezó allá por el 11 ó 12 de febrero y cortó el 25 aproximadamente, la rematamos. El perita de San Juan, está en el horno.
Esto así como suena, ácido, duro e irónico, es la realidad de la actividad en el fruto que va a fábrica, visto por un productor de muchos años, que trabaja en Pocito, el departamento más afectado por las tormentas e inundaciones pasadas, y que dijo, no quería salir en la nota. La desazón es tremenda.
Estamos muy mal, se ha invertido mucho, los equipos de riego por goteo, sobre 4 mil dólares por hectárea, nivelaciones, rebajes, reservóreos con geomembranas porque venimos de cuatro años de sequías, todo para llegar a los 120 mil y hasta 140 mil kilos, que sabemos obtener con mi hermano, con la tecnología existente, y no hemos podido cosechar más de 40 y 50 mil kilos por hectárea. Así vemos que el panorama es desalentador, y no vemos un futuro que mejore.
Para colmo aseguran los productores, ya que también hablamos con un agricultor de San Martín, el tomate rojo en estas semanas se pudrió todo, no está sano y sólo queda el verde, que no tiene madurez. Aparecieron enfermedades que nunca se dieron en nuestras tierras, sino en la zona húmeda de Mendoza, con Valle de Uco a la cabeza, y entonces hay en las chacras presencia masiva de botrytis, phytoftora, tizones, viruelas, oidio y hasta bacteriosis como la denominada +peca+.
Según una nota aparecida en DIARIO DE CUYO días pasados, se acercaba a 10.000.000 de kilos la pérdida estimada de tomates tipo perita para fábrica. En estos momentos, y según varios productores consultados asciende la cifra estimada, a un valor cercano entre 12 y 13 millones de kilos. Y para colmo el pronóstico es que el fin de semana vuelve a llover (esta edición cierra los jueves).
En algunos casos extremos, hay gente de la zona de Médano de Oro (Rawson), Carpintería, villa cabecera y El Abanico (Pocito), Caucete, 9 de Julio y Chimbas, que ha preferido pasar la rastra de discos y perderlo todo, pero todo, porque ve que entrar a cosechar en estas condiciones no le dará ni un beneficio económico mínimo. Que se conozcan, los productores aseguran entre unas 30 y 40 hectáreas directamente se disquearon, sin llegar a la cosecha esperada.
Otros productores, viendo la crítica situación, están llevando el poco perita rojo existente que hay (que tienen rajaduras por lluvias, manchas y en general baja calidad) a la feria y a los mercados, donde por la falta existente cotiza a valores altos, cercanos a los $ 60 y 70 por cajón de 17-18 kilos.
