Luego de un comienzo con dos empates en el Grupo A, la selección argentina se encontró con una situación prácticamente inesperada que obliga a su técnico, Sergio Batista, a plantear modificaciones para mejorar el funcionamiento de un equipo, que hasta ahora no funcionó como tal. El técnico sabe que debe intervenir para que su principal carta, Lionel Messi, alcance un mejor nivel de juego y eso puede llevarlo a tener que cambiar el sistema. Lo que Batista debe resolver, se resume en 5 puntos.


El centrodelantero

Batista afirmó que para la Copa América, su "nueve’ era Lionel Messi. El rosarino empezó jugando en esa posición tanto contra Bolivia en el debut como frente a Colombia anteayer, pero en ambos encuentros Messi no llegó al entretiempo jugando en esa posición sino que se retrasó hasta el mediocampo para tener contacto con la pelota. Como Lavezzi y Tevez no ocupaban luego ese lugar en la cancha, la selección perdió un referente de ataque. Batista ya reconoció en la conferencia de prensa luego del empate sin goles con los "cafeteros’ esa carencia, por lo que aquí se prevé que se de una modificación. Cambiar a Messi, como enganche o media punta, para que ingrese alguien más acostumbrado a jugar siempre merodeando el área. El principal candidato para entrar es Gonzalo Higuaín, aunque también Diego Milito reúne esas condiciones.


El socio

El sistema táctico del 4-3-3 que coinciden Argentina y Barcelona no arroja los mismos resultados. El trío catalán del mediocampo está perfectamente acoplado para conseguir el mejor rendimiento de Messi, pero en la albiceleste Banega, Mascherano y Cambiasso no llegaron ni a la sombra del rendimiento de los blaugranas. Es evidente que Messi necesita un interlocutor que lo entienda mejor. Las opiniones apuntan mayoritariamente a darle una oportunidad a Javier Pastore, quien hasta ahora no tuvo minutos de juego en el torneo. Pero el ingreso de Pastore obliga a romper con el triple 5 porque el jugador del Palermo italiano puede ubicarse de 10 o de 8.


La franja izquierda

La única modificación que hubo entre los partidos ante Bolivia y Colombia, fue la salida de Rojo del lateral izquierdo. Su lugar lo ocupo Javier Zanetti, quien mostró pocas proyecciones. En el medio, Esteban Cambiasso no es un extremo y su tendencia es correrse al medio. Y arriba, Tevez nunca desequilibró. Una posible solución es Angel Di María, quien se ganó la titularidad en Real Madrid por su capacidad para desbordar por esa franja y enviar precisos centros.


Un plan B

Los cinco delanteros "amontonados’ al final contra Colombia, dejaron en evidencia que si el planteo del rival se impone de entrada, la selección no tiene capacidad de reacción para el cambio. Por eso Messi bajaba y cada pelota que llevaba era para pasar a cuatro rivales. Obligado siempre a hacer una genialidad, la presión terminó por frustrar al futbolista.


La defensa

Argentina no mostró solidez defensiva. El arquero Romero fue el mejor del equipo ante Colombia, que tuvo al menos 4 chances netas frente al arco y tuvo una intervención magistral ante Bolivia para evitar un 0-2. ¿Batista pasará a la línea de 3 en el medio del río? No suena como una opción viable. Pero sí deberá cubrir mejor las bandas en la zona media de la cancha, donde los rivales tuvieron los espacios para poder atacar más y mejor.