Después de perder por nocaut en el quinto asalto con el mexicano Gilberto Ramírez, el boxeador sanjuanino Amilcar Funes sufrió otro traspié, más duro que el deportivo. Cuando llegó al aeropuerto de Ezeiza, proveniente de México, se dio cuenta que le habían abierto la valija y le habían sacado los ocho mil dólares que cobró de bolsa.
“Estoy muy amargado, roto, me dejaron en la lona porque ahora no tengo dinero siquiera para mantenerme hasta la próxima pelea que será el 15 de noviembre en Córdoba ante Zárate por el título Mundo Hispano”, contó el púgil.
“Traje el dinero en la valija porque así lo hice otras veces y nunca tuve problemas. Hice la denuncia en el aeropuerto de Ezeiza pero no me dieron mucha bolilla. Necesito una ayuda, no sé, del Gobierno, por lo menos hasta llegar a la fecha del otro combate”, confió quien luego se definió como “crédulo e ingenuo”.
Funes, que como amateur fue campeón argentino, aspira a encauzar su carrera que en los últimos años ha sido bastante discontinua. “Justo cuando todo parecía que se iba a arreglar, me pasa esto”, culminó con un dejo de resignación e impotencia.
