El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, falleció ayer a los 88 años en un hospital de Bangkok donde se encontraba ingresado desde hace más de un año, informó ayer en un comunicado la Casa Real.
En el comunicado se precisa que el monarca murió a las 15:52 hora local en el Hospital Siriraj de la capital tailandesa. Bhumibol, que era el decano de los jefes de Estado del mundo tras 70 años en el trono, expiró después de ser sometido el sábado a una hemodiálisis para drenar líquido en su cerebro, lo que le provocó una acusada bajada de tensión.
Bhumibol, en el trono desde 1946, es el único rey al que ha conocido la mayoría de los tailandeses, que lo tenían como un ser casi divino, símbolo de unidad y guía de la nación.
El país asiático quedó inmerso en una fuerte incertidumbre. Es que, aunque sobre el papel solamente tenía funciones representativas, Bhumibol gozaba de una enorme popularidad entre la población y fuerte influencia en la vida política del país. Ningún gobierno se mantenía a largo plazo si no era con el visto bueno del rey. En Tailandia, el primer ministro actúa como el líder del gobierno mientras que el rey o un monarca heredero desempeñan el papel de jefe de Estado.
El rey tailandés Bhumibol Adulyadej era el monarca de reinado más antiguo del mundo y que era visto como una figura paterna de la nación. La ansiedad por el estado de salud del rey y su sucesión fueron el telón de fondo de más de una década de agitación política en Tailandia, que incluye dos golpes de Estado.
