En esta temporada, la producción de pasas volvió a sus parámetros normales al rozar las 35 mil toneladas. “Es una cosecha buena, tanto en cantidad como calidad”, dijo el empresario Alberto Cassab. Debido a las heladas y los temporales de 2014, la producción se redujo drásticamente, al punto de que en este año hay un 40 por ciento más, según dijeron desde el sector.
De cara a la exportación del producto, en el ambiente destacan que pese a la devaluación que ha efectuado Brasil, lo que ha retraído las ventas, en un plazo de 30 a 60 días la comercialización se normalizará.
San Juan es el principal productor de pasas del país y el año pasado sufrió una merma en su producción debido a las heladas que afectaron a las variedades de uvas. Sin las inclemencias climáticas, la cantidad regresó a sus niveles normales para abastecer a los mercados extranjeros principalmente.
Pero en ese punto, hay un escenario delicado en Brasil, el principal comprador, que viene devaluando su moneda, por lo que se ha encarecido el producto local. Cassab señaló que “han parado la compra o están adquiriendo lo mínimo hasta ver qué pasa, hasta que se clarifique un poco”. El empresario pasero Domingo Alós también manifestó que “está un poco retraída la demanda. En estos últimos 90 días, Brasil ha devaluado alrededor de un 30 por ciento. En este caso, al ser un 30 por ciento más caras las importaciones de cualquier producto, lleva un tiempo el reacomodamiento de los precios a este nuevo escenario”. Sin embargo, ambos referentes se mostraron optimistas de que en 30 o 60 días, “la situación debe tender a normalizarse”, dijo Alós.
Aunque el precio aún no está definido, las operaciones que se han realizado han girado entre los 17 y 19 dólares la caja de 10 kilos, mientras que el año pasado llegó a los 23 dólares, según explicaron. Los empresarios dijeron que con esos valores se estarán salvando los costos. Otro factor que señalan que complica la ecuación es la superproducción de pasas en Turquía.
Para esta temporada, el productor de uva para pasa terminó recibiendo entre 1,50 y 1,60 pesos por kilo, mientras que el año pasado cobró 2,50 pesos.
