En la conducción del Tribunal de Cuentas se viene una baja de peso en los próximos días. Pedro Belenguer, de 71 años, renunciará en marzo al cargo de vocal, según aseguraron ayer en su entorno más íntimo. El puesto que dejará vacante es clave, ya que es permanente y quien lo ocupe se sumará al reducido grupo de cinco funcionarios que dictamina sobre la legalidad en el gasto de los recursos del Estado. Las fuentes aseguraron que la decisión responde a que el protagonista considera que cumplió un ciclo, aunque reconocieron que también influyó la interna que hay entre los miembros del organismo.
Belenguer fue designado en 2004 por la Cámara de Diputados a propuesta de José Luis Gioja y el cargo que ocupa es vital y muy apetecido. Entre otras cosas, está muy bien rentado, con un sueldo mayor a los 25 mil pesos, y es de carácter permanente. Esto último significa que su titular permanece en el puesto el tiempo que lo desee y no puede ser removido mientras dure su buena conducta (la única forma de hacerlo es con un jury de enjuiciamiento).
Los otros dos miembros permanentes son Isaac Abecasis y Graciela Chavez, Presidente y Vicepresidente respectivamente, que fueron designados junto con Belenguer. Laura Yanzón (bloquista) y Juan Pablo Ruiz (basualdista) son los otros dos vocales, pero transitorios porque los cargos se renuevan cada 4 años a propuesta de la oposición con representación parlamentaria.
La decisión de Belenguer de dar un paso al costado ya se venía escuchando. Ayer, sus allegados lo confirmaron. Aseguraron que lo tiene decidido y que presentará la renuncia en marzo ante Diputados. Según las fuentes, considera que los 8 años que lleva en funciones son suficientes y a su edad tiene ganas de retirarse. Sin embargo, aclararon que también pesó la fuerte interna que hay entre las autoridades del Tribunal.
Pasa que desde hace años hay aguas divididas. En temas clave, como la liquidación de las regalías mineras y las cuentas del propio organismo, Chavez y Yanzón han votado juntas; mientras que Abecasis, Belenguer y Fernando Manrique (basualdista que estaba en el lugar que hoy ocupa Ruiz) lo han hecho por su lado y en sentido contrario. La relación se desgastó y hoy la convivencia entre los dos grupos es tensa.
La posición adoptada por Abecasis y Belenguer llevó a que no mantengan las mejores migas con el Gobierno. Consultadas fuentes giojistas, se limitaron a decir que la decisión del segundo de renunciar causa sorpresa.
Lo cierto es que la misma gestión giojista impulsará al sucesor. Una vez presentada la renuncia por Belenguer, Diputados la tiene que aceptar. Luego, Gioja debe proponer un nombre para el cargo (debe ser contador público de profesión) y es un hecho que con el oficialismo teniendo amplia mayoría en el recinto, será designado por los legisladores.
