El "Flaco’ Pailos, además de contagiar humor cordobés -esa dote de gracia infalible-, es patriota y hasta solemne. Al menos, se acopló al Bicentenario e hizo germinar ¡Oh juremos con Pailos reír!, "un homenaje a la semana de Mayo de 1810 con mucho humor" que arribará a San Juan este domingo. En la obra, revive -y parodia, claro- la esencia histórica de otrora -sobre todo escolar y con aroma a tiza- y las licua con reflexión. "Para mí los integrantes de la Primera Junta eran como héroes. Pero empezaron a salir los historiadores y después te enteras que Saavedra participó de la muerte de Moreno’, subrayó este caudillo serrano que combate la tristeza -y la vence- y también se pone serio. "Me parece que se ha perdido la esencia del 25 de mayo. Hoy patriota es ser un vivo o un Ricardo Fort", masculló "El Flaco" -que ya se presentó en la provincia en 2009 con "Flaquito feo… casi un ángel"-. El cómico charló con DIARIO DE CUYO y anticipó su nuevo show (entre otros temas).
– Te sumaste a la ola del Bicentenario ¿Qué propone ¡Oh Juremos con Pailos reír!?
– Es un homenaje a la semana de Mayo de 1810 con mucho humor. Pero sin reírnos de la fecha en sí. La escenografía y el vestuario es todo de la época. Cuento cómo fue mi experiencia de lo que significaba el 25 de mayo cuando era chico.
– ¿Y qué representaba para vos usar escarapela?
– Patriotismo puro. Para mí los integrantes de la Primera Junta eran como héroes. Tipos intocables y sagrados. Después empezaron a salir los historiadores y contaron la otra parte de estos grandes personajes.
-¿Más descubro, más me desilusiono?
– En algún punto sí. Hago un monólogo sobre la desilusión que provoca el sólo hecho de sospechar que San Martín no cruzó los Andes o que Belgrano era gay. Es todo muy confuso porque no sabés a quién creerle, si a Rosas o al escritor Piña. Pero yo lo adorno con gracia y con las cosas que pasaban en aquella época.
– Y para vos ¿Belgrano era gay?
– ¡No, el novio! (risas). Hay que tomarse todo con humor, por eso me río de esto. Fijate que con el tiempo vas descubriendo cosas que no eran como uno creía. Después te enterás que Saavedra participó de la muerte de Moreno o que había corrupción desde aquella época.
– Bueno, no hay muchos cambios a la fecha. ¿Te pone de mal humor el país actual?
– Me ponen de mal humor las cosas que se hacen mal y me alegran las cosas que se hacen bien. Y eso es indistinto de cualquier partido. Puede ser radical, del gobierno K o el que sea. Lo que noto es que los argentinos estamos muy soberbios. Quizás, con este gobierno se pronuncio más eso. Pero me parece que en general, todos los políticos viven en una nube de pe…
– Por lo pronto, vos colaboras con la Nación. Haces reír a la gente. ¿Cuál es tu estilo de humor?
– Creo que mi estilo es desenfadado. Y sí, me gusta irme a dormir pensando que hice reir a alguien. Mi humor viene heredado de mi padre. Era gallego y nos hacía reir mucho y eso me quedó fijado. Aunque ahora mi humor ha cambiado un poco. Estoy menos boca sucia.
– Pailos mesurado…
– Sí, pero el humor sigue intacto. Si no soy feliz todo el día, soy un pelo….
– En definitiva, Argentina: Cambalache de Discépolo…
– Puede ser. Este país es particular y sorprende. Hay cosas en la historia que nos hacen reír y después llorar o primero lloramos y luego reímos. De igual manera, creo que uno puede sacar cosas positivas a situaciones malas y eso pasó con todos los gobiernos. Lo que sí me parece es que se ha perdido la esencia del 25 de mayo.
– ¿Y qué es ser argentino, entonces?
– Es que ser Argentino es bastante problemático. El sentido del patriotismo se perdió. Hoy patriota es ser un vivo o un Ricardo Fort.
– Suena grave. ¿Cómo debería ser un buen patriota?
– Qué sé yo, laburar en un hospital gratis. Un tipo que haga algo por el otro. Para mí un tipo que se para detrás de la senda peatonal para que pase la gente, ya es un patriota. Y como están las cosas en el país, ya es mucho (risas).
