Preocupado pero con los pies bien firmes sobre la tierra. Con ganas de sacar el equipo adelante, Ricardo Salvá -el presidente del club-, se hizo cargo de la situación pero confió en que se puede sacar adelante. Ayer por la tarde y antes de reunirse con el plantel, dialogó con DIARIO DE CUYO. “Los hechos de violencia me preocupan. No me gustaría ver a Desamparados en las seis finales que quedan, jugando sin público. Los jugadores me dijeron que se sienten más cómodos jugando de visitantes porque no sienten la presión” contó el presidente.

El presente de Desamparados es complicado, el equipo hace diez fechas que no gana de local y la gente ya alcanzó un punto de desesperación que se transformó en hechos de violencia, esta semana le tocó a la familia de Lamberti y por eso anoche hubo una reunión con el plantel para calmar los ánimos: “Trataremos con esta reunión de tranquilizarlos. De tratar que salgan a la cancha cómodos y no presionados. Estoy totalmente seguro que ellos no salen a la cancha a perder. Me gustaría que la gente actúe racionalmente y no actúe de esa forma que lo está haciendo” contó. Además agregó que tuvo una charla con el DT Víbora: “Hablé durante casi tres horas con Arzubialde donde vimos varios videos y él me contó que hubo muchas cosas que no le gustaron del plantel, como otras que sí. Creo que todo pasa por la actitud y el compromiso que ponga el plantel, claro que se tienen que sentir tranquilos” sintetizó. El plantel si logra la permanencia en la categoría, recibirá un premio y eso se charló en la reunión de anoche: “Es una forma de incentivarlos, estimularlos para que logren cumplir con el objetivo. Yo noté que los jugadores están enchufados”. La deuda con el plantel es de casi dos meses, pero eso está hablado con el plantel con anticipación, y más si se tiene en cuenta que el presupuesto por mes supera los 700 mil pesos y en el partido frente a Quilmes la recaudación fue de 40 mil pesos. “Esperemos que este fin de semana ganemos y salgamos adelante” cerró la máxima autoridad puyutana.