Una nena de 2 años encontró la muerte de la peor manera en el Norte de Orlando, Estados Unidos, cuando la pitón birmana de su padrastro, de 3,6 metros, escapó de su jaula y la estranguló. Su padrastro, Charles Darnell, apuñaló al reptil para liberarla, pero todo resultó en vano, informó ayer el diario Clarín Digital.
