Cerca del medio día, la pista aún no estaba oficialmente inaugurada, pero los kayakistas no aguantaron. Unos 20 se metieron al río San Juan e iniciaron el show en las aguas blancas generadas por el remolino artificial. Quedaron con la cabeza debajo del agua y se dieron vuelta rápidamente, hicieron girar los remos tan rápido que parecían un ventilador y giraron 360 grados en el aire usando el impulso de la corriente. El show fue impactante, pero la verdadera adrenalina se sintió cuando, al correr una carrera, los kayakistas cruzaron la ola y se dieron vuelta. El agua los arrastró y algunos lograron salir varios metros y segundos después, con la asistencia de sus compañeros. Así se vivió el estreno del Parque de Agua Kayak Club San Juan Rivadavia ayer, en la zona del río que está luego del paredón del Dique de Ullum.

Según comentaron los organizadores del evento, el flamante parque de agua fue testeado por los mejores kayakistas del país, entre los que hubo sanjuaninos, mendocinos, neuquinos y salteños. Todos lo aprobaron. Es que, quedaron sorprendidos cuando se metieron en sus botes y probaron el resultado de hacer kayak sobre la ola artificial, impulsados por el agua y el viento.

‘Éste es el primer parque de aguas blancas del país. Realmente, la calidad de la ola es increíble. Genera mucho esfuerzo, pero está buenísimo‘, comentó Silvio Gurrieri, uno de los kayakistas mendocinos con más experiencia. Por su parte, Mauricio Caif, presidente de la Asociación Kayak San Juan comentó que ‘se le llama parque de aguas blancas porque la ola, que es artificial, genera una corriente que crea espuma de ese color‘.

El espacio, en el que el remolino realizado con rocas y espigones de hormigón es la estrella, fue inaugurado por las autoridades de diversos clubes de kayak del país, los funcionarios de la Municipalidad de Rivadavia y el gobernador Gioja, quien felicitó a todos por el emprendimiento, pero no se animó a sumergirse en el agua para vivir la experiencia de practicar kayak.

Tras el acto, se realizó una demostración en la que los deportistas realizaron piruetas. Después se largó el campeonato. La primera disciplina fue de velocidad. Los kayakistas comenzaron a remar casi llegando al paredón del embalse y llegaron a la ola. Luego de sortearla debían pasar por el medio de una puerta marcada con dos palos de colores y volverse para girar alrededor de un tercer palo. Pero muchos no lo lograron, fueron absorbidos por la ola, avanzaron con la balsa dada vuelta y tuvieron que ser socorridos. A pesar de eso, todos se divirtieron y continuarán haciéndolo hoy, desde el medio día. El público podrá disfrutar del show de manera gratuita.