Fernando cuenta que primero lloró mucho, que fue un golpe que no esperaba, pero que después pensó en sus 4 hijos y decidió seguir luchando "para que su muerte no haya sido en vano y continuar reclamando justicia". Fue cuando hace poco más de una semana atendió una llamada telefónica del Equipo Argentino de Antropología Forense en la que le avisaban que habían identificado los restos de su madre, después de 39 años de espera.

Es el hijo de Irma Edith Parra Yakin, una sanjuanina que estaba desaparecida, cuyo cuerpo fue encontrado en un cementerio de Rosario y que por fin tendrá en poco tiempo el descanso que se merece.

En el living de su casa del Barrio Aires del Este, junto a su esposa y sus 4 hijos, que van de los 5 a los 12 años y que están jugando con la Play a pocos metros de distancia, Fernando contó que "ahora siento alegría, por fin tendré su cuerpo". Todavía no sabe cuándo le podrán entregar los restos de su madre y no tiene definido el lugar donde la va a sepultar. "A lo mejor junto a sus padres, en el Cementerio de la Capital", dijo.

Emocionado por momentos, pero sin perder la calma en ninguna circunstancia, al joven, que ahora tiene 43 años pero que perdió a sus padres cuando apenas era un pequeño de 5 años, le cuesta hilvanar la historia que fue reconstruyendo por boca de otros militantes de aquella época y de miembros de su familia.

El es un activo militante de la Agrupación Hijos San Juan, que nuclea a los descendientes de los desaparecidos en la provincia por eso no es una casualidad que para la entrevista eligió una remera con el nombre y el logo de esa asociación. "Acá se cierra una parte de la historia, termina un duelo, pero mi lucha continuará porque quiero seguir reclamando justicia", dijo, sosteniendo una de las pocas fotos que conserva de su madre, por supuesto en blanco y negro y gastada por el paso de los años.

De su infancia junto a sus padres no recuerda casi nada, pero tiene un gran reconocimiento a su madrina, Beba Parra de Lloveras. "Ella me crió y yo le digo mamá y siento que sus hijos son mis hermanos", cuenta Fernando para aclarar que, a pesar de la gran pérdida que tuvo por no contar con sus padres, se encontró con una familia sustituta.

Uno de los pocos recuerdos de su infancia, contó Fernando, era llegar a su casa y no encontrarse con ellos. "Fue muy duro, pero después lo fui superando", sostuvo.

Mientras buscaba más fotos en una gran caja con recuerdos familiares, dijo que sólo espera el momento de poder llevarle una flor "a la tumba de mi madre".