Cuando el gremio de los trabajadores estatales ATE llevaba hasta ayer dos días consecutivos cortando el tránsito vehicular en la avenida Libertador en sus intersecciones con Las Heras y España y en el acceso del Obrador Central, en España y Pedro de Valdivia, en el Gobierno no muestran intenciones de impedir los cortes en las calles de la ciudad.

Consultado por DIARIO DE CUYO online, el ministro de Gobierno, Emilio Fernández, remarcó la "vocación de diálogo de nuestra administración".

"Nosotros dialogaremos, es más, voy a instruir a la jefatura de Policía para que también lo haga. Tenemos que llegar a un acuerdo para que se respeten los derechos de ellos a protestar, pero también los de los ciudadanos a transitar", señaló.

Se trata de un discurso distinto al del año pasado. "El método de cortar arterias no lo compartimos para nada", había dicho el funcionario a fines del año pasado. Fue un cambio de timón de la política oficial, porque hasta ese momento el Gobierno local ante este tipo de protestas venía siguiendo la conducta nacional de no intervenir. Lo que hizo cambiar la decisión oficial fue una manifestación de vecinos del asentamiento Cipoletti, de Chimbas. El grupo se había concentrado pidiendo viviendas, en Libertador y Las Heras y cuando llevaban casi 24 horas impidiendo el tránsito, la Policía, por orden del ministro Fernández, los desalojó hasta la vereda del Centro Cívico.

Ahora la protesta es porque los estatales están disconformes con el incremento salarial otorgado por el Gobierno y aspiran a reabrir las negociaciones. Pero ayer el ministro de Hacienda, Aldo Molina, fue claro. "Respetamos el derecho al disenso y a la protesta que puedan tener algunas entidades sindicales, pero lo que decimos es que nos parece un poco exagerado pasar a medidas de acción directa. Siempre hemos tenido predisposición para dialogar, pero las posibilidades fiscales son acotadas y el aumento está ya determinado".

Los de ATE dijeron que mañana van a insistir con la modalidad de realizar una asamblea de trabajadores a partir de las 7 y luego salir a cortar el tránsito hasta las 9. Incluso la amenaza es extender el horario de la protesta.