San Juan, 5 de agosto.- Ningún teléfono atiende y nadie responde. La compleja situación revelada ayer por DIARIO DE CUYO online entre Barrick Gold y la mina binacional Pascua Lama, y los proveedores mineros asociados en CASEMI (Cámara Argentina de Servicios Mineros) que derivó en la renuncia del titular de la misma, Fabrizio Benedetti, parece no ameritar una respuesta oficial.
Los gobiernos, garantes implícitos y explícitos de acuerdos entre empresarios y proveedores, se han llamado a silencio, y no conocemos, ni conoceremos al parecer, si el funcionariado sanjuanino, a cargo del secretario de Minería Felipe Saavedra, o el área minera nacional, comandada por Jorge Mayoral, tomarán medidas en defensa del comercio local o lo dejarán, como los proveedores refieren, en manos de empresas chilenas a los efectos puros de la subcontratación.
Sólo hay versiones de “fuentes oficiales” acerca de reuniones entre Saavedra y ejecutivos de la minera que, debido al silencio ministerial sobre el tema, no podemos confirmar.
