Entrar a uno de estos dispositivos es una forma de lanzarse de lleno a la tecnología: hay tableros, volante, la reproducción exacta de los comandos de una camioneta 4×4. Pero no se trata del interior de un vehículo, sino de la cabina de un simulador creado especialmente para aprender a manejar con riesgo mínimo para la seguridad vial. Lo adquirió la minera Barrick para entrenar a sus conductores de Veladero y Pascua Lama y se trata, según lo describieron desde la compañía, de un verdaderos laboratorio de conducción que permite reproducir, gracias a un sistema computarizado, distintas situaciones de terreno y clima, además de imprevistos generados por otros vehículos. Lo llamativo además es que el aparato recientemente instalado en San Juan es uno de los únicos cuatro que la empresa adquirió y que están repartidos por el mundo, en distintas bases de operaciones: Australia, Africa y Norteamérica, además de la cordillera sanjuanina.
El simulador emplazado en San Juan permitirá a los empleados de Veladero y Pascua Lama realizar prácticas de manejo con escenarios de gran realismo que reproducen la geografía y el clima locales, y con un sistema de comandos idéntico al de los modelos de camionetas 4×4 utilizadas en estas operaciones.
Según explicaron desde Barrick, el simulador está provisto de una cabina abierta de manejo que incorpora la más avanzada tecnología. Destacan los tres monitores de plasma de 43” cada uno, que semejan el parabrisas delantero, las ventanillas laterales del vehículo y los espejos retrovisores; butaca de conductor, volante de dirección y palanca de cambios de marchas; freno de mano y pedales (embrague, freno y acelerador); mandos de aire acondicionado, encendido del vehículo y una pantalla táctil que, montada a la derecha del volante, le permite al conductor elegir entre los diferentes escenarios y tipos de vehículos.
El tablero de instrumentos del simulador muestra el velocímetro, el indicador del cambio de marchas y los medidores de presión de aceite, temperatura del agua, revoluciones del motor y nivel de combustible, además de indicadores de cinturón de seguridad ajustado, luces altas y freno de emergencia, entre otros.
A cierta distancia de esta cabina, el instructor de manejo monitorea la capacitación, pudiendo hacer un registro pormenorizado de las estadísticas de cada test, las que quedan plasmadas en una ficha individual que permite analizar cuáles son los puntos débiles de cada conductor, para así trabajar luego sobre ello. Además, el instructor puede modificar la geografía y dificultad de los caminos y las características ambientales (noche, día, nieve, viento, lluvia, niebla, etcétera), con la correspondiente reacción en los mandos del simulador (neumáticos que patinan, suspensión variable, escasa visibilidad o subidas que requieren la elección de una determinada relación de marchas, por ejemplo). También puede introducir otro tipo situaciones potencialmente riesgosas e imprudentes, como pueden ser vehículos que aparecen sorpresivamente desde un camino lateral, que vienen en mano contraria a gran velocidad o que, estando estacionados, abren una puerta de repente.
Miguel Cruz, superintendente de Prevención de Riesgos de Barrick, expresó que el simulador de manejo representa un importante desarrollo para el personal, tanto en la conducción de vehículos como en lo profesional. “Esto nos permitirá detectar las posibles desviaciones que tengamos como conductores, pero antes de subirnos a un vehículo real.
Así, gracias al entrenamiento la persona sabrá cuáles aspectos trabajar para mejorar su capacidad de tomar las decisiones adecuadas en situaciones adversas de conducción, y aprenderá cómo manejar a la defensiva”.
El concepto de “conducción defensiva” forma parte de los preceptos de seguridad de la compañía. “Implica estar siempre atentos y alertas al manejar -explicó Cruz-, no solamente por lo que nosotros hacemos sino ante lo que otro podría llegar a hacer. De esta manera podemos tomar las decisiones correctas y reaccionar en forma positiva ante las situaciones imprevistas”. Por el simulador pasarán todos los empleados de la compañía que ya tengan su licencia interna de conducción vehicular, en este caso de camionetas.
