Buenos Aires, 27 de agosto.- En medio de una fuerte tensión
entre los productores del campo, a la medianoche comenzará el
séptimo paro que el agro impulsa contra el Gobierno en diecisiete meses, como expresión de rechazo a la falta de políticas y asistencia para el sector agropecuario a nivel nacional.
La protesta comenzará dos horas antes en la localidad chaqueña
de Charata, con una asamblea de chacareros castigados por la
sequía y falta de financiamiento para encarar emprendimiento
productivo alguno, que pondrá proa a este nuevo "no" del campo ante la ausencia de respuestas oficiales, consideró hoy el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), Carlos Garetto.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo
Buzzi, anticipó que participará de esa concentración, donde también estará el vice primero de la entidad, Pablo Orsolini, acompañando hasta la medianoche la vigilia chacarera, para recorrer, desde mañana, distintas regiones del país para cumplir con un ritual similar.
Si bien el paro se anunció con una duración de ocho días, para
finalizar en la medianoche del viernes 4 de setiembre,
gremialistas de las otrora regiones agrícolas núcleo, localizadas en la pradera, no descartaron hoy que la presión de las bases impulse una extensión de la protesta.
Desde la Mesa de Enlace Rural se precisó, además, que mientras
se extiendan las acciones gremiales, se llevarán a cabo más de 20
asambleas de productores en distintas regiones del país, así como
que hoy, numerosos chacareros de las regiones más castigadas
comenzaron a movilizarse hacia las rutas, para tener presencia
asegurada desde mañana, con la finalidad de informar, a quines transiten, la "cruda realidad que soporta el sector", indicaron.
Sin embargo, la dirigencia del campo en pleno reconoce que no
será sencillo "frenar tanta bronca" e impedir que se produzcan
desbordes, aunque la sugerencia de los gremialistas fue la de no
cortar rutas, pero todos respaldan la decisión de apostarse a la vera de los caminos, para que "los vean reclamando en todos lados, pero sin molestar a los transeúntes", indicaron desde el
cooperativismo y el ruralismo confederado.
También aseguraron que no hay motivos para que se produzcan
desabastecimientos de alimentos, habida cuenta que el cese de
comercialización comprende a los granos destinados a exportación, así como al ganado enviado con destino a faena al Mercado de Liniers.
Precisamente en este ámbito, hoy ya se reflejó la contundencia
que se espera para esta nueva protesta ruralista, con la
recepción de alrededor de 8.000 vacunos que se vendieron en esa plaza, el histórico termómetro que mide el grado de adhesión a las medidas de fuerza impulsadas hasta ahora por el agro nacional.
Desde el ruralismo confederado, que presiden Mario Llambías y
Néstor Roulet, al igual que desde la Federación Agraria, se
recordó que se revisarán las cargas de los camiones que transporten alimentos, así como que sólo se permitirá el paso de los que sean perecederos (lácteos, frutas, verduras) y se impedirá el avance de quienes no cumplan esta medida dispuesta por la Mesa de Enlace Rural el martes último.
Podrán realizarse, empero, exposiciones y ventas de animales
ya programados previo al anuncio de la protesta, en remates feria
del interior o directas y el presidente de CRA, junto con el de
Sociedad Rural, ya confirmaron presencia en las tribunas ruralistas
de Salta durante el próximo fin de semana.
