Durante el encuentro, el Gobierno presentó un discurso prolijo como para que se comprenda que no promoverá cambios en las retenciones a la soja a menos que alguien aporte lo que ellas representan para las cuentas públicas. La propuesta que se escuchó ayer en la Casa Rosada giró en torno a la “predisposición” para ofrecer cambios en las retenciones…pero más adelante, en otra instancia de diálogo. Los funcionarios se empeñaron en mantener un tono conciliador. La gente del campo tomó nota que del otro lado de la mesa, Aníbal Fernández demostró que conoce al dedillo todos los temas y que dio respuestas tranquilizadoras. “Estuvo dispuesto a hacer todas las consultas que fueron necesarias. Es un hombre de una paciencia oriental”, dijo un ruralista cercano a la Mesa de Enlace, pero no quedó claro quien deberá munirse de más paciencia, si la gente del campo, con las bases respirando en sus nucas o los funcionarios de CFK . El campo escuchó lo que esperaba. Las medidas en estudio se les informaron de movida, con el primer sorbo de café, casi en forma simultánea al temario o punteo que llevaron a la mesa del diálogo.
