La más firme suposición de los pesquisas, ayer, era que los asesinos del obrero Marcelo Omar Godoy (44) son parte de una banda de asaltantes que, desde hace un tiempo, azota principalmente la zona Este, básicamente San Martín y Angaco. También conjeturaban que la víctima pudo reconocer a los ladrones que entraron a su casa de Quiroga entre Florida y Nacional, en San Martín, porque sabían que estaba solo.

Pero más allá de las teorías, no habían podido dar con alguna pista firme que los llevara a esclarecer ese homicidio perpetrado por al menos tres delincuentes alrededor de las 22 del lunes.

Ese día, Godoy fue sorprendido en su cama (lo hallaron en ropa interior) y recibió cinco disparos, al parecer, por resistirse al saqueo de sus pertenencias. Murió en el hospital, porque uno de los balazos dio directo en su corazón. Esa noche, su hermano Roberto vio a los ladrones y supo que Marcelo estaba en problemas. Y pidió ayuda a su primo, pero cuando encararon a los ladrones, éstos cubrieron su escape a tiros.