El destituido mandatario Manuel Zelaya llegó a la Presidencia de Honduras en 2006 de la mano del conservador Partido Liberal, pero después dio un giro a la izquierda que desconcertó a muchos.

Su mandato fue interrumpido por los militares el 28 de junio pasado, el mismo día en que a iniciativa suya se iba a celebrar una “consulta popular” que podía habilitarlo para la reelección.

Los militares lo detuvieron en su residencia y lo obligaron a tomar un avión con destino a Costa Rica, donde a poco de llegar empezó una campaña para que le sea devuelto su cargo.

Cuatro días antes de la consulta, Zelaya destituyó al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vázquez, y aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Angel Edmundo Orellana.