Esta semana se volvió a mover el avispero político, y de una forma que hacía tiempo no ocurría: el ministro de Infraestructura, José Strada, salió a decir en Radio Sarmiento que se siente capacitado para gobernar la provincia y que le gustaría hacerlo. Tres días después el senador Ruperto Godoy le dijo a este diario que él también quiere ser Gobernador de San Juan y que en ese tren hasta se anima a hacerle internas a José Luis Gioja. Por supuesto que el tono, la estrategia y la disposición de uno y otro varían muchísimo. Strada, a quien le venían pidiendo desde hace tiempo dar pasos políticos más allá de la función pública, aclaró que su primer candidato es José Luis Gioja y que si la Justicia lo deja, el gobernador debe encabezar las listas del oficialismo sanjuanino en la contienda electoral del año que viene. Godoy no. Como ya se leyó en éstas columnas hace algunos meses, el legislador está dispuesto a todo. Luego de ambas declaraciones y bajo el amplio paraguas de las especulaciones políticas, se puede decir que hoy los precandidatos del Frente para la Victoria de San Juan son cinco, más otra posible sorpresa: José Strada, Daniel Tomas, Sergio Uñac, Marcelo Lima y Ruperto Godoy. ¿La sorpresa? Juan Carlos Gioja. El intendente de Rawson está en los planes del PJ; él lo niega públicamente, pero es posible que más arriba lo estén midiendo. Por supuesto todo dependerá de lo que haga su hermano, cuestión que se definirá este año, anticipan desde el riñón mismo del oficialismo.
¿Por qué sale ahora Strada a decir que le gustaría gobernar San Juan? ¿Lo hace a sabiendas del Gobernador? ¿Alguien lo mandó? Vamos por partes. Si algún lector pensó que él ministro saldría a decir públicamente semejante cuestión sin que su amigo el presidente del partido se enterara antes, peca de ingenuo, y de ingenuo peligroso. Y si alguien más supone que quien comanda junto a Gioja la obra más importante en la historia de esta provincia puede funcionar como títere, ya no es ingenuo, es obtuso. El ministro es uno de los pocos que sigue a Gioja desde 2003 y ambos se tienen una confianza que raya lo sanguíneo. Entonces, si Gioja sabía lo que iba a decir el ministro, ¿por qué se lo permitió? Es probable, sólo probable, porque de estos temas el mandatario provincial no habla ni con su almohada, que Gioja quiera distraer la atención de los dos nombres que hoy han copado el juego interno: Marcelo Lima y Sergio Uñac. Gioja, se desprende de sus movimientos, está siguiendo la lógica del peronismo nacional, donde dejaron jugar a cuanto candidato quiso hacerlo. El Gobernador piensa que hay varios dirigentes con chances y las aspiraciones del ministro no son nuevas. Y no es nuevo tampoco que Gioja le viene pidiendo que salga a los departamentos a hacer política, con el resguardo de no invadir demasiado los territorios de los intendentes, cuestión que les despertaría a ambos algunos enfrentamientos internos innecesarios. Abrir el juego, parece que es la consigna, y lo está logrando.
¿Qué ofrece el ministro sobre el resto de los precandidatos? Strada, le guste o no a sus posibles rivales internos, por estar a cargo de la obra pública desde el 2003 tiene el panorama más directo, después de Gioja, de todo lo que ocurre en el Poder Ejecutivo de la provincia. Desde hace 11 años dirige el Consejo Interprovincial de Ministros de Obras Públicas (Cimop), organismo que lo obliga visitar a gobernadores y funcionarios de todo el país. Lleva adelante la voz cantante de la obra más importante que tiene San Juan, el Túnel de Agua Negra. En lo estrictamente político, Gioja puede encontrar en él a alguien que distraiga la atención, como aparentemente está haciendo ahora, y también una buena carta para jugar en 2015. Si Gioja no lo frenó, es porque está convencido de que lo que hace Strada está bien. Y ojo que una cosa no inhibe la otra: Gioja puede estar distrayendo la atención con Strada, pero de verdad que lo considera un buen candidato y las intenciones del ministro son ciertas, lo saben en el Ministerio de Infraestructura, donde recibieron varios llamados de San Juan y muchos otros lugares esta semana luego de las declaraciones de Strada publicadas por este diario.
Es posible también que el mandatario haya errado en el tiro y no haya calculado lo de Godoy, quién lerdo ni perezoso y viendo la tranquera algo abierta por las declaraciones de Strada, se mandó con todo. Es evidente que el legislador tenía el grito atragantado y que al ver una posibilidad se mandó sin pensarlo. Desde hace rato que está tratando de armar juego político en los departamentos y, también es cierto, tiene recursos con qué hacerlo. Cultiva una excelente relación con el kirchnerismo más puro y eso le ha valido de trampolín para intentar hacer carrera en San Juan. ¿Es peligroso Godoy? No tiene votos y sabe que tiene que salir a posicionarse. La jugada de ésta semana le sirvió para al menos estar en boca de los medios. En una interna debería llevarse los votos del kirchnerismo puro, que no son muchos en San Juan, aparentemente. Por ahora no es un drama para el peronismo.
Lo de Juan Carlos Gioja no está confirmado, pero sí piensan en él como posible precandidato. Al hermano del Gobernador le gustan mucho las tareas legislativas, ya lo ha dicho públicamente varias veces. Pero también es cierto que no está haciendo un mal papel en su departamento, y eso anima a los popes del peronismo. Nada está cerrado aún, dicen.
Las jugadas de Strada y Godoy tienen motivaciones distintas, pero han servido para hablar de otros nombres propios. No es que Gioja no quiera a Uñac y a Lima como precandidatos, para nada, pero es evidente que no quiere que sean los únicos. Está bien abrir el juego y parece que será la regla. Es resumen, lo de Strada cierra por todos lados: suma gente, atrae atención y es en sí, una buena carta política.
