"Cansado" de interpretar los mismos temas desde hace 20 años. Necesitado de olvidarse un poco de lo que el público quiere. Y con muchas ganas de iniciar su "propia revolución musical". Así se manifestó en entrevista con EFE el cantautor Andrés Calamaro, quien acaba de cerrar un año por lo menos agitado, tanto en lo sentimental como en lo laboral. Desde la escandalosa separación de la actriz Julieta Cardinali (con quien tuvo a Charo) y su relación paralela con la veinteañera modelo Micaela Breque (que volvió loco a medio mundo con sus fotos en Playboy, bajo el título "La nueva Musa del Salmón’), hasta la primera gira que emprendió por Estados Unidos -que bautizó Still Alive & Well (algo así como "todavía vivo y bien’, y cuyo título, según admitió, fue toda una confesión), pasando por su cumpleaños número 50; todo cuadra bajo el trillado, pero no menos válido término de inolvidable.
En ese marco, el ex Los Rodríguez y autor de clásicos como Flaca y Media Verónica, expresó su hartazgo por tener que seguir haciendo las mismas canciones y por atender las expectativas de sus seguidores, que en muchos casos acuden a sus actuaciones a cantar sus letras más que a escuchar a la banda.
"Es inevitable tocar un resumen de mi carrera, soy prisionero de mis propias canciones", afirmó algo molesto Calamaro, quien hasta llegó a insinuar que dejaría de interpretar sus éxitos al término de su gira por el país del Norte (una "amenaza’ que pocos toman demasiado en serio).
"Voy a dedicar un tiempo a reflexionar sobre la verdadera dinámica que debe que tener la obra y el público, olvidarme de la voluntad del público por unos meses para centrarme en la creatividad como si fuera la primera vez, estoy buscando mi propia revolución musical", se manifestó decidido Calamaro, para quien haber hecho tour en EEUU fue un "honor’, aunque reconoció que no le "entra en la cabeza" que a sus 50 años no haya actuado antes allí. "Me hubiera gustado que fuera como algo natural y ahora es algo excepcional, prefiero creer que en vez de mi primera gira por EEUU es mi última gira, eso es otra cosa", explicó el artista. El autor de discos como "Alta Suciedad", "Honestidad Brutal" o "El Salmón" atribuyó esa ausencia a que "nunca hubo interés de nadie" en que hiciera una gira.
"Nunca vino nadie a decirme que había vendido un solo disco allí", argumentó Calamaro, a quien no le obsesionaba la idea de hacer un tour en EEUU.
"Soy más hedonista que estratega. Lo más importante para mí es la sensación que tengamos en los conciertos y si el público nos transmite energía, más allá de dónde sea, aunque todas las ciudades de la gira nos imponen mucho", indicó.
