Esta temporada 2009-2010 quedará marcada como una de las más traumáticas de Sportivo Desamparados desde que regresó al Argentino A y es que el Apertura que terminó en diciembre lo tuvo sumido en una crisis futbolística e institucional que lo puso abajo en las posiciones y en el subsuelo de la pretensiones. Alcanzó a capear el temporal, tomó aire, pero esos 16 puntos obtenidos lo obligan a jugar el Clausura a ganador. A un borrón y cuenta nueva indispensable para enderezar el rumbo y recuperar el protagonismo que Desamparados siempre tuvo en esta categoría, incluso con un campeonato como el logrado en el Apertura 2006. Para eso, el primer paso dentro de la Zona 3 lo dará esta noche y ante su gente frente a Alumni de Villa María, un rival que arranca muy complicado con la permanencia. Será a partir de las 21.15 con el arbitraje del catamarqueño Angel Barrionuevo.
Un punto clave para la reconstrucción de Sportivo se dio en el final del torneo pasado cuando la dirigencia, encabezada por Miguel Jofré, decidió darle otra vez el timón a Ricardo Dillon como entrenador del equipo, sabiendo que el Flaco le conoce todos los secretos al club y que en la categoría se mueve libremente. El tercer ciclo de Dillon empezó con la necesidad de reforzar los puntos más flojos del equipo y la búsqueda se orientó a traer experiencia y calidad. Fueron cinco las incorporaciones: Nery Lima (enganche), José Sánchez (delantero), Mauricio Del Cero, Gonzalo Lovera (defensores) y Pablo Del Vecchio (arquero). Esa noche, tres de esos cinco futbolistas estarán desde el comienzo dándole respaldo a un modelo armado en torno a la potencia goleadora de Gonzalo Parisi, la mejor individualidad en el pobre Apertura que jugó Desamparados en el segundo semestre del 2009. El resto, se arma con una estructura conocida y apuntalada por Lucas Ceballos, Emanuel Campo, Adrián Benito y Hernán Lamberti. En lo táctico, los equipos de Dillon se mueven siempre igual: muy ofensivos, con respeto por la pelota y arriesgando siempre.
Enfrente estará un Alumni que necesita sumar mucho y como sea. Con Rubén Agüero al frente, el desafío villamariense es asegurar la permanencia en la categoría. Se reforzó como pudo y apuntó a sumar delanteros, sabiendo que fue su punto débil en el Apertura. Además, en Alumni se producirá el regreso a la actividad de Roberto Monserrat. El Diablo, con 41 años, hoy estará en el banco de suplentes.
Desamparados está en una Zona 3 que aparece en la previa complicada. A los casi 13.000 kilómetros que tendrá que viajar en sólo 13 semanas, se le suma en lo futbolístico rivales como Cipolletti de Río Negro, uno de los candidatos al ascenso, con los que tendrá que luchar mano a mano.
El Clausura se abre con la misma ilusión de siempre en Puyuta pero en esta ocasión, la permanencia en la categoría está en juego como nunca y ese objetivo fundamental es el que tendrá que mirar Desamparados. Asegurando eso, el resto viene solo.
