San Juan.- Cuando este jueves se conoció el árbitro del partido Sportivo vs Huracán Las Heras muchos recordaron un antecedente inolvidable, no por lo grato, por cierto. Es que el ‘hombre de negro’ que impartirá justicia en este encuentro válido por una de las semifinales del Federal B, Rodrigo Rivero, es el mismo que un 13 de mayo de 2012 fue clave para perjudicar a Unión de Villa Krause y dejarlo eliminado, precisamente con el rival que tendrá este domingo Desamparados.
Según destaca la crónica de DIARIO DE CUYO de aquella tarde, iba el minuto 37 del complemento y el empate lo dejaba eliminado a Unión del Argentino B en la última fecha del grupo F, por eso se jugaba todo en campo de Huracán Las Heras, donde se dio la jugada del partido, la de la discordia, la que pudo darle al Azul el pase a la siguiente instancia y que generó un bochorno por cómo se dio y que fue la mano negra de la eliminación.
La pelota cayó al centro del área mendocina y tras varios intentos, el ‘Chori’ Sosa cabeceó con destino al arco, fue entonces cuando Fernando Espinoza, el arquero suplente que estaba haciendo la entrada en calor detrás del arco, se metió a la cancha y con su mano sacó la pelota y le cambió la trayectoria original.
Esa pelota podía haber significado el 2-1 que le hubiese dado la clasificación al equipo de Villa Krause, pero esa mano negra y el papelón que se generalizó con protestas, insultos y hasta golpes de puño, fue uno los puntales para que Unión apenas empatara en un gol y quedara eliminado.
Tras la jugada clave, el partido estuvo 11 minutos detenido y el árbitro Rodrigo Rivero demoró demasiado en decidirse, para finalmente amonestar al arquero suplente, cobrar tiro de esquina y condenar al Azul.
Ahora, muchos miran de reojo al santiagueño y queda a la luz una pregunat inevitable, tamaño antecedente ¿favorece o perjudica al Puyutano?
