‘Me querían matar todos’. En pleno festejo por el cuarto título de la historia de Lanús, su actual presidente, Nicolás Russo, reveló lo que pensaban muchos de sus pares de Comisión Directiva cuando a fines del año pasado fue por Jorge Almirón, para llenar el vacío que dejaban los Mellizos Barros Schelotto como técnicos. Las opiniones adversas para con el exvolante de actuales 44 años estaban relacionados con su mal paso por Independiente, club al que llegó tras darle una identidad y buen juego a Godoy Cruz. Sin dudas, fue una apuesta fuerte del mandamás Granate que a la vista del primer semestre de gestión del ‘Negro’ le salió espectacular. Es que Lanús no sólo fue campeón del inédito torneo Transición, sino que después de muchos años se observó un campeón con un altísimo nivel de juego. Sus números lo avalan: 13 victorias, 2 empates e igual cantidad de caídas, para un extraordinario 80% de efectividad. Por eso Almirón se convirtió en ‘El personaje del finde’ para DIARIO DE CUYO y bien merecido se lo tiene.

El coach le dio su impronta a este Lanús. Empezó de atrás para adelante, dandole otra vez la titularidad al arquero, Fernando Monetti; apostó como lateral derecho por José Luis Gómez, que venía de hacer una gran temporada en San Martín; en el medio, confió en el manejo de los tiempos a Román Martínez, dejando relegado a un ‘cacique’ como Agustín Pelletieri, campeón doméstico hace casi una década; y arriba, su apuesta resultó muy fuerte: traer a José Sand, pese a sus 34 abriles. ‘Cuando se lo ofrecí a Guillermo hace un año, me dijo que no. Y cuando le dije a Almirón si lo quería, me dijo que lo contratara’, reveló Russo en plena celebración. Y ‘descubrió’ a ese pichón de crack que es su tocayo, Miguel Almirón, el volante paraguayo de 22 años a quien ya apodan ‘El nuevo Di María’, que con los Mellizos habitualmente se sentaba en el banco de relevos.

Hay que tener mucha memoria para recordar una diferencia tan grande en nuestro país en un mano a mano que valga un título, como pasó el domingo entre Lanús y San Lorenzo. Lo pasó por arriba técnica y tácticamente, donde el DT se lleva los mayores pergaminos.

‘Encontramos buenos jugadores que enseguida entendieron la idea y siempre trataron de jugar. Y cuando no tuvieron la pelota, como en parte del primer tiempo, se entregaron al máximo para defender. Ojalá no se desarme el equipo porque tiene mucho potencial para seguir creciendo’, destacó Almirón, quien remarcó que ‘de los técnicos que tuve, La Volpe fue el que más me marcó y me siento muy identificado con su forma de manejarse’.

Hace poco más de un año, el 25 de mayo del 2015, Jorge fue echado como DT de Independiente tras perder el clásico ante Racing. Las vueltas del fútbol le permitieron sacarse esa espina, aunque él no lo siente como una revancha.