Desde el comienzo, y tal cual él mismo lo develó después, Nicolás Naranjo seguro sabía internamente que se iba a quedar con la competencia. Esa confianza que se tenía resultó clave para adueñarse de un nuevo triunfo para sus vitrinas.

“Antes que comenzara la carrera dije que me sentía bien, más temprano en mi casa también les dije que me sentía con mucha confianza, creo que eso ayudó y gracias a Dios se me pudo dar” contó sonriente el ciclista oriundo de La Bebida.

El representante de la Agrupación Virgen de Fátima, contó lo dura que fue la competencia: “Fue una carrera dura, fueron cinco vueltas muy desgastantes. Por suerte el físico respondió de la mejor manera”.

Sobre el plantel técnico para la definición en el embalaje decisivo, el Nico contó que él junto a su compañero Emiliano Fernández llegaban como candidatos pero al final, finalmente fue él el elegido. “Esa es la posibilidad que tenemos en el equipo, que Bam Bam también sea sprinter, quizás por eso todos pensaron que iba a embalar él, pero al final me dijeron que yo vaya a rueda de Laureano (Rosas) que era el gran candidato y por suerte se dio así y pude quedarme con la carrera” sostuvo.

“En la semana estuvimos hablando con el equipo, estábamos muy cansados así que decidimos salir cada uno por su cuenta, yo seguí entrenando igual, eso me ayudó a recuperarme y hoy llegué de la mejor manera” expresó Naranjo, quien no sabe todavía si participarán en la Vuelta a Mendoza la semana próxima, aunque se ilusionó con lo que sería “una linda experiencia”.