La distorsión económica que existe en nuestro país ha llevado a expandir el comercio ilegal de todo tipo de mercadería, según la demanda del momento, agravando la informalidad laboral y con una competencia insostenible para el comerciante establecido. Las ventas ilegales en la Argentina han trascendido los límites, generando un estado de alerta internacional con intervención de Interpol.

La presencia de mafias organizadas que desarrollan un sistema de contrabando, robo y piratas del asfalto, trabajo esclavo, trata de personas en talleres clandestinos, fraude fiscal, competencia desleal, narcotráfico y corrupción, entre otros delitos, producen tal expansión. La Unión Europea ha identificado a "La Salada" como el mayor centro de contrabando de América latina y el gobierno de Estados Unidos ha reiterado las advertencias por la gravedad de una situación que prolifera en el territorio nacional mediante la instalación de "saladitas\\\’\\\’, "manteros\\\’\\\’ y otros puestos de comercialización ilegal, favorecidos por la ausencia de controles. Todo esto sin contar las ventas domiciliarias, o a través de Internet.

Hay ciudades que cuentan con ferias artesanales que combinan artesanías con reventa de productos típicos de saladitas en más de un 50%, rubros que incluyen alimentos y bebidas, indumentaria y calzado, óptica, fotografía, relojería, joyería y juguetería. En el caso de la venta de comida, ya sea preparada en domicilios particulares o en las calles -un fenómeno típico de épocas difíciles como recurso para mejorar los ingresos o bien como opción de empleo- la preocupación es mayor por la falta de control bromatológico.

Según la Cámara Argentina de Comercio, la venta ilegal a nivel nacional subió 21,9% en el tercer trimestre con respecto a igual período de 2014, con aumentos que llegan al 336,3% en Tucumán. La entidad empresaria señala a nueve ciudades del país con mayor venta callejera ilegal: Buenos Aires, Rosario, Salta, Neuquén, Posadas, Mendoza, Paraná, Santa Fe y San Miguel de Tucumán, en tanto la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que lidera la lucha contra el comercio ilegal, ha presentado el nuevo "Mapa de la Argentina Ilegal".

Este desborde ya es un tema social vinculado al desempleo, el trabajo en negro y a la mayor pobreza, que requiere soluciones políticas que van más allá de las simples inspecciones.