En teoría, pocos sabían de que en la parte trasera de ese local de Martinazzo Deportes estaban haciendo refacciones. Pero como todo se sabe, parece que alguien más se enteró y no desaprovechó la oportunidad para robar. Ayer de madrugada se metieron por un estacionamiento, sortearon el endeble cerrado de la obra y entraron por una puerta del depósito. Sonó la alarma y, aunque hasta la policía fue a ver qué pasaba, nadie se percató que los ladrones sacaban 45 pares de zapatillas por atrás del negocio, en la céntrica esquina de Rivadavia y Jujuy, Capital. Esto está a metros de Tribunales y frente al Banco Nación.
Fue un golpe bien pergeneado. Los delincuentes incluso se llevaron dos baldes y unos escobillones de la obra, seguramente para simular que eran albañiles y así salir con los bultos por el estacionamiento que da a calle Jujuy al 165 Sur, explicó un jefe policial. Sólo encontraron decenas de cajas vacías y otras tres, que todavía contenían los calzados. Según la policía, denunciaron el robo de 45 pares. Todo lo sustraído era de primera marca, pero supuestamente tenían fallas e iban a ser puestas en ofertas a 150 pesos, comentó un investigador. Es decir que las pérdidas rondarían los 6.700 pesos.
La alarma se activó a las 4 de ayer. El personal de la empresa que monitorea el sistema fue al lugar, también la policía, pero al asomarse por el frente no vieron nada extraño. Entonces se fueron. A las 7 de la mañana, la gente del estacionamiento de calle Jujuy notó que habían corrido las chapas que cubrían la parte trasera (ahí tiraron una pared) de la propiedad de Martinazzo Deportes. Así descubrieron el robo. Se supone que los ladrones entraron por esa cochera, después burlaron el cerramiento que hay detrás del negocio. Y después forzaron una puerta de rejas con tela, que comunicaba al depósito de la tienda. De ahí sustrajeron los calzados.
