Los misterios y sospechas alrededor de la familia de la niña Candela Sol Rodríguez, que fue hallada asesinada después de permanecer diez días desaparecida, sigue sumado incógnitas e interrogantes, aunque la familia quiera mostrarse como una familia normal. A las actividades ilícitas que llevó a Alfredo Rodríguez a la cárcel, y por las que se investiga un posible vínculo entre la muerte de la pequeña como parte de una venganza contra su padre, hay que agregarle que su abogado defensor el Carlos Telleldín. Se trata, nada más ni nada menos, que el reducidor de autos imputado en la causa AMIA por tener en sus manos la camioneta Renault Trafic usada para volar la sede judía en 1994 en el peor atentado en la historia argentina con 85 muertos.
Telleldín estuvo preso casi una década acusado de ser el último poseedor de la camioneta acondicionada con 300 kilos de explosivos que la mañana del 18 de julio de 1994 salió desde Jet Parking, un estacionamiento cercano a Pasteur 633, y se incrustó en la puerta de la AMIA.
Pero, lejos de sucumbir tras esos años tras la rejas, Telleldín aprovechó el tiempo libre para estudiar Derecho. Al final se recibió de abogado y hoy se desvive por desvincular a su cliente del trágico final de Candela.
En 2009, el mecánico dijo entonces tener unos 200 clientes, entre los que se contaba uno de los detenidos por la masacre de policías en La Plata, en octubre del año 2007.
Durante dos años en la causa AMIA, Telleldín sostuvo la versión de que le había vendido la camioneta a un colombiano llamado Ramón Martínez, pero en julio de 1996 dio vuelta sus dichos: aseguró que venía siendo extorsionado por policías bonaerenses para que lo dejaran operar ilegalmente y que estos uniformados, encabezados por el ex comisario Juan José Ribelli, se llevaron la Trafic blanca.
En 2004, tras un juicio oral que duró tres años, el entonces mecánico resultó absuelto beneficiado por las múltiples y graves irregularidades que el Tribunal Oral Federal 3 encontró en la pesquisa encabezada por el destituido ex juez federal Juan José Galeano.
Junto con él se absolvió a un grupo de policías bonaerenses que habían sido procesados como partícipes necesarios del ataque luego que tras el cobro ilegal de 400 mil dólares Telleldín declaró haberles entregado a ellos la Trafic, ocho días antes del ataque. Pero ahora el fiscal federal Alberto Nisman prepara el envío de Telleldín a un segundo juicio oral ordenado por la Corte Suprema de Justicia cuando revocó parcialmente la anulación de la causa AMIA y consideró válido todo lo hecho hasta el día en que comenzó a investigarse la llamada pista ‘Brigadas‘, originada en el pago a Telleldín. Y aunque él está convencido que el resultado del nuevo juicio volverá a absolverlo, la posibilidad de una vuelta a la cárcel puede estar a la vuelta de la esquina.
