Cada dos años el INTA convoca a productores, empresarios y estudiantes a conocer los últimos estudios en producción de ajo y la situación del comercio nacional y mundial de este cultivo. El sostenimiento en el tiempo de esta capacitación (28 años) responde a la fuerte raigambre que tiene esta hortaliza en Cuyo, región que, con el 95%, concentra casi la totalidad del ajo producido en el país.

Habitualmente realizado en Mendoza, este año el Curso Taller se impartió también en San Juan. Si bien en esta última provincia ha disminuido la superficie cultivada en los últimos años, el ajo sigue siendo una alternativa productiva de interés y es por esto que el INTA reforzó allí la apuesta de capacitación. Los asistentes al Curso en ambas provincias (16 y 17 en San Juan; 24 y 25 en Mendoza, del corriente) fueron principalmente productores, empresarios y técnicos de la actividad privada. La organización contó con el apoyo de la Cámara de Productores de Ajo, Cebolla y Afines de San Juan y la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo de Mendoza. A nivel regional, la superficie cultivada con ajo presenta una leve disminución. En el plano comercial, aspecto tratado en la capacitación del INTA, la situación arroja ciertas señales positivas para el ajo argentino respecto al mercado internacional. "Algunos problemas en las cosechas de México y España debidos a fenómenos climáticos, sumados a que el ajo de China presenta un precio superior a las campañas anteriores, son factores externos favorables para la próxima cosecha, sin embargo, en el mismo contexto internacional España está ingresando a Brasil con precios altamente competitivos, sumado a la devaluación del real, en el ámbito interno el aumento de los costos, necesarios para producir y empacar y transportar una caja de ajo terminada", señaló el Ing. Agr. Aldo López, del INTA La Consulta, uno de los organizadores y disertante en el Curso. A su vez destacó la importancia de las acciones conjuntas llevadas a cabo por las asociaciones de productores de ajo de Argentina y Brasil, para sostener la tasa antidumping de los ajos provenientes de China que se ingresan al Mercosur.

Otro aspecto desarrollado en el curso y largamente estudiado por el INTA La Consulta es el de la necesidad hídrica y respuesta a la fertilización del ajo. El Ing. Agr. Víctor Lipinski, especialista en el tema, expuso en este XIV Curso Taller de Producción, Comercialización e Industrialización de Ajo. Allí advirtió sobre la necesidad de conocer el agua de la cual se dispone para regar, así como el suelo y las condiciones ambientales, para poder definir láminas de riego y su frecuencia de aplicación. "En general hemos visto a través de los años que los cultivos de ajo colorado, por ejemplo para el Valle de Uco, requieren una lámina de riego de 950 a 1.000 mm al año, mientras que los ajos blancos requieren una lámina de 850 mm. Estos consumen menos debido a que se cultivan en una ciclo más fresco que el de los ajos colorados", explicó Lipinski.

El experto en fertirrigación del INTA también se refirió a los resultados de ensayos de fertilización. "Nuestra zona posee suelos relativamente ricos en potasio y fósforo. Era de esperar que el ajo no manifestara respuestas a la aplicación de potasio. La única respuesta importante ha sido a la fertilización nitrogenada. Y en este caso se pudo observar que las dosis varían de acuerdo al tipo de clon. En general los tipos comerciales colorados tienen respuestas que varían entre 150 a 250 kg de nitrógeno (N) por hectárea, mientras que los ajos blancos responden a una dosis de entre 100 y 150 kg de N por hectárea".

Las provincias de Mendoza y San Juan concentran sus exportaciones desde diciembre hasta marzo o abril, fecha en que los ajos no tratados con antibrotantes y conservados a la intemperie o en malas condiciones comienzan a perder calidad (deshidratación, brotación, podredumbres). Esta concentración de la oferta presiona sobre los mercados y muchas veces contribuye a la baja de los precios locales. Esa es la situación que presentó el Ing. Agr. Aldo López durante la capacitación.