El servicio secreto francés está siguiendo la pista de terrorismo en el vuelo del Airbus 330-200 que cayó al océano el pasado 31 de mayo, mientras viajaba de Río de Janeiro a París.

Según sostiene el diario francés L’Express, fuentes de la secretaría de inteligencia dejaron trascender que había entre los pasajeros al menos dos islamistas investigados por terrorismo. Las pesquisas apuntan a dos "personas conocidas por su vinculación con el terrorismo islamista" que están incluídas en el listado de 228 pasajeros.

Si bien la hipóteisis de un atentado no había sido descartada de plano, el comité investigador no apuntaba en esa dirección. Esta información extraoficial vuelve a instalar la posibilidad de un ataque planeado, aunque los datos preeliminares ya negaron que una explosión interna haya provocado la caída.

Habría sospechas sobre esos dos pasajeros islámicos, porque al parecer coinciden con documentos de inteligencia, que los asocian a radicales terroristas que son considerados una amenaza a Francia.

La fuente interna del servicio secreto que reveló los datos, según L´Express, ha dicho que la conexión con estos nombres es "muy significante". Los agentes por estas horas están tratando de establecer las fechas de nacimiento y otras relaciones de familia, para poder seguir esta pista.

La investigación es tomada muy seriamente, ya que Francia ha recibido varias amenazas por las participaciones de sus tropas en territorios como Afganistán y otros, junto a fuerzas internacionales.

Las autoridades no han visto adjudicaciones creíbles de responsabilidad y han dicho que es poco probable que el accidente haya sido causado por un ataque, pero no lo han excluido por completo.

Los investigadores se enfrentan a una larga búsqueda de pistas sobre qué ocurrió cuando el Airbus A330 desapareció en un vuelo de Río de Janeiro hacia París causando la muerte a las 228 personas a bordo, dijo el portavoz del estado mayor de las fuerzas armadas francesas Christophe Prazuck.

Se cree que el vuelo de Air France tuvo problemas cuando se enfrentó a una tormenta a medio camino sobre el Océano Atlántico y posibles problemas con los sensores de velocidad se han convertido en el centro de la investigación.

En cuanto a las investigaciones, un submarino francés inició ayer la búsqueda de los registros de vuelo del avión. El submarino de propulsión nuclear Emeraude fue enviado al área para ayudar a recuperar las cajas negras del Airbus 330-200, que podrían contener pistas que expliquen el desastre y que se cree yacen en el lecho marino.

De los 228 ocupantes del avión, se han rescatado hasta este momento 41 cadáveres, en una extensa área al noreste del archipiélago deshabitado de Sao Pedro y Sao Paulo y a cerca de 1.300 kilómetros del litoral brasileño.

Los primeros 16 cadáveres rescatados permanecieron ayer en la base insular de Fernando de Noronha hasta cerca de las 19.30 hora local y entonces, con unas cuatro horas de retraso en relación al horario previsto, fueron trasladados a Recife en un avión Hércules C-130.

"Las tareas de tratamiento (de los cadáveres) han demorado mucho más de lo esperado", comentaron altas autoriddes, en relación a las primeras pruebas para la identificación de las víctimas, que comenzaron en la mañana del martes.