Mientras en San Juan están contentos con la nieve, los empresarios mendocinos en cambio se mostraron preocupados por las heladas que dañaron en el mismo lapso a las principales zonas de producción de uvas premium de esa provincia, y por su impacto en los futuros precios de la producción: Varios bodegueros que ayer vinieron al lanzamiento de la campaña de publicidad del vino (ver recuadro) alertaron que la industria no resistirá incrementos de los precios de uvas finas en la próxima temporada, en el caso de que una eventual reducción de la cosecha vuelva a empujar los valores que el año pasado estuvieron excepcionalmente altos.
"Ese es el dilema que a todos nos preocupa, que los precios lleguen a cambiar extremadamente y que luego no se pueda vender. El consumo de todos los días está bajando y no se puede exportar tampoco con precios tan altos. Creo que será un año complicado, sobre todo para los vinos malbec", dijo ayer aquí Osvaldo Blenllini, presidente de la Cámara Empresarial de Rivadavia. Si bien advirtió que el daño no se conocerá hasta que la uva cuaje, aseguró que las finas son las que más se han helado. Agregó que la escasez de agua para regar que padece la región hizo que la helada encontrara tierras muy secas, con poca humedad y por eso ocasionó más daño.
José Luis Lanzarini, titular del Fondo Vitivinícola de Mendoza, dijo que es temprano aún para evaluar el impacto que el fenómeno climático tendrá en los precios, pero admitió que los altos valores pagados el año pasado por la uva repercutieron en las góndolas y en el consumo. "El año pasado se pagaron muy buenos precios en uva fina y la góndola está recibiendo esos valores. Y por las auditorías de mercado que hace la campaña Vino Argentino, un buen vino, hay algún resentimiento en las ventas. En las botellas no hay el crecimiento que venía teniendo en los últimos años", aseguró.
Aunque no vinieron a la provincia, otros dos reconocidos bodegueros mendocinos opinaron en sintonía. Uno de ellos, José Alberto Zuccardi, de Bodegas Familia Zuccardi y titular de la Unión Vitivinícola Argentina, dijo que "si bien es muy prematuro hacer cualquier análisis, lo cierto es que financieramente las empresas estamos sobre el techo y cualquier incremento de costos de producción nos haría tambalear las estanterías", aseguró el dirigente.
Desde Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina, gerente de la entidad, explicó que "venimos de 2 cosechas magras y ésta temporada comenzó con precios caros. El problema de la rentabilidad para las bodegas que exportan es difícil y la situación macroeconómica del país no ayuda para nada. Un dólar clavado en 4 pesos, un incremento de la inflación que ha trepado a los 25 puntos, sumado a aumentos crecientes en los costos de producción, marcan una situación insostenible para cualquier riesgo empresario".
En San Juan, el titular de la Corporación Vitivinícola, José Molina coincidió en la preocupación. "Este era un año para recomponer stock, y no tenemos stock de tintos varietales de media y alta gama. Ha caído una helada justo en esas zonas productoras, y son segmentos que están aumentando el consumo y la exportación, entonces, es preocupante cualquier variación en los precios", aseguró.
Mendoza sufrió dos heladas últimamente, una de ellas el 30 de octubre y otra el pasado lunes 8, las cuales golpearon por franjas al Valle de Uco -principalmente la zona del Cordón del Plata, en Tupungato- y al departamento de Luján de Cuyo -distritos de Ugarteche, Perdriel y Agrelo-. El fenómeno meteorológico habría causado daños importantes en las uvas de alta gama, principalmente en las tintas. En el oasis este y sur de la provincia, los daños son más leves.
