Dentro del diálogo interreligioso judeo-cristiano que se viene desarrollando desde hace tiempo en nuestra provincia ofrecemos una nueva entrega:

David Schabelamn (DS): Es bueno reencontrarnos para el diálogo. Nosotros dos hemos sabido encontrar a lo largo de los años las claves para diálogos sinceros y cordiales.

José Juan García (JJG): Es cierto, porque el verdadero diálogo se basa en la verdad que circula. Pero ha de existir una disposición previa, una "empatía”, una voluntad de reconocer al otro desde su lugar. Es tender puentes y derribar muros de prejuicios.

DS: Un excelente y actual ejemplo del diálogo interreligioso se dio en los encuentros que mantuvieron el entonces cardenal Jorge Bergoglio con el rabino Abraham Skorka cuando escribieron el libro "Sobre el Cielo y la Tierra”. Decía allí el rabino Skorka: "El dialogo demanda para sus actores descubrirse mutuamente”.

JJG: Y el cardenal Bergoglio afirmaba: "El diálogo nace de una actitud de respeto hacia otra persona, de un convencimiento de que el otro tiene algo bueno que decir; supone hacer lugar en nuestro corazón a su punto de vista, a su opinión y a su propuesta.”

DS: Las palabras de los dos religiosos aluden, sin decirlo, a la aplicación en el diálogo de un valor especial: la tolerancia. No de la tolerancia entendida en el sentido de aguantar al otro, sino de ponerse en su lugar para tratar de comprender sus puntos de vista. Dice Bergoglio: "Cuando uno lee a Maimónides y a Santo Tomás de Aquino, dos filósofos casi contemporáneos, vemos que siempre empiezan poniéndose en el lugar del adversario para entenderlo; dialogan con las posturas del otro”.

JJG: Me parece magnífico. Sin embargo, la tolerancia bien entendida tiene límites. Una persona con espíritu positivo no comunica bien con alguien negativo, cargado de vanidad, agresividad, odio y resentimientos. Sólo el amor y la verdad construyen.

DS: Sí. Dialogo y tolerancia deben ir juntos. Lamentablemente no siempre es así. El papa Francisco ha hecho un llamado a los musulmanes, judíos y otros credos a vivir en armonía, avanzar en el diálogo y tender puentes para servir a la causa de la defensa del medio ambiente, la paz, la justicia, el hambre. Es hora de trabajar juntos por un mundo mejor y no caer en la mentalidad que condujo a las Cruzadas.

JJG: Creo que pueden encontrarse referencias históricas de la intolerancia. Un ejemplo fue la Inquisición. Otro, el Holocausto. Hace 2.000 años, la muerte de Jesús.

DS: Otro fundamento de un diálogo fructífero es la aceptación de certezas e incertidumbres por las dos partes, también dentro de ciertos límites. Muchas veces afirmamos que esto es así y aquello es asá, y no nos dejamos lugar para la duda. Por eso me parece acertado el pensamiento del filósofo Edgar Morin cuando dice que en nuestra época "es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certezas.”

JJG: aún así es bueno recordar aquello de Benedicto XVI que prevenía acerca de la "dictadura del relativismo”. Esta actitud es tan fuerte hoy y tan peligrosa porque no se "juega” por ninguna verdad y eso es falso.

DS: Totalmente de acuerdo. El relativismo es uno de peores disvalores de nuestra época. Sin embargo, la posición de estos religiosos es pensamiento abierto y flexible, no relativismo. Comenta Skorka: "’cuando una persona dice "yo soy ateo”, está tomando una postura arrogante. Tiene la misma arrogancia que el que asevera que Dios existe tal como existe esta silla sobre la que estoy sentado.” Aún creyendo firmemente que Dios existe "uno puede decir lo que Dios no es, pero no puede asegurar lo que Dios es”. Y hace referencia al enunciado de Maimónides: "yo creo con fe plena que Dios es el Creador”.

JJG: Sí, estoy de acuerdo. Bergoglio sintoniza con él: "A las teologías que intentaron definir con certeza y exactitud no sólo los atributos de Dios, sino que tuvieron la pretensión de decir totalmente cómo era, también yo las podría calificar como arrogantes”. Sólo los grandes pueden hablar así de certezas e incertidumbres.

DS: Me gustaría que hagamos un breve comentario acerca del nuevo papa Francisco. Mi esposa y yo, sin ser católicos, nos emocionamos cuando escuchamos su nombre anunciándolo como nuevo Papa. Es asombroso el impacto mundial positivo que ha tenido para la Iglesia católica la presencia del papa Francisco.

JJG: Es ya toda una "marca” registrada. Atrae de él su autenticidad, su humildad, su coherencia en vivir austeramente.

DS: Ha sido un placer retomar estos diálogos. Alguna vez me he preguntado si valía la pena hacerlos, ya que desconocemos cuál es el aporte real a la sociedad. La respuesta me fue dada por diversas personas que me dijeron que los han guardado y los conservan, y eso me indicó que estos diálogos sirven como testimonio de una época. Además, uno nunca sabe cuál puede ser la real repercusión de estos esfuerzos. Y lo digo porque recuerdo que le entregaste al cardenal Mejía una recopilación de lo que escribimos juntos a lo largo de varios años para que los llevara al Vaticano.

JJG: Lo importante es sembrar. Esto, como educar, son actos de esperanza. Algún día florecerán en algún rincón del corazón humano.

(*) Párroco de Nuestra Señora de Tulum.

(**) Miembro de la Sociedad Israelita de San Juan.