La ciudad italiana de L’Aquila, ubicada en Los Abruzzos, que el 6 de abril del año pasado sufrió un terremoto en el que murieron 308 personas, tuvo ayer una réplica que dio por tierra con las ilusiones de los líderes que tenía el Giro de Italia. La 11ma. etapa que concluyó allí en homenaje a quienes perecieron provocó una vuelta campana en la clasificación general.
El parcial más largo, de la actual edición, de 262 Km. fue ganado por el ruso Egveni Petrov, que encabezó una fuga de cincuenta ciclistas que le sacaron 12m.45s. al grupo donde arribaron Alexandre Vinokourov, anterior líder y su grupo de adversarios directos, lo que permitió que el australiano Richie Porte se vistiera ayer con la "maglia rosa".
El vencedor del sector invirtió un tiempo de 6h.28m.29s. encabezando un lote de punta, que estuvo más de 240 kilómetros escapado y en el que arribaron el nuevo líder Porte y revivieron los españoles Carlos Sastre y David Arroyo y el británico Bradley Wiggins, que partieron en Armsterdam como candidatos y que en el devenir de la carrera se habían retrasado bastante.
No obstante, Vinokourov retrocedió a la 12ma. colocación a 9 minutos y 58 segundos, seguido por Evans, Nibali y Basso, quienes quedaron a más de 11 minutos aunque con todavía diez etapas por delante incluyendo muchos tramos de alta montaña.
Hoy, se correrá la 12da. etapa que tendrá un recorrido de 206 kilómetros entre Cittá Sant"Angelo y Porto Reccanatti.
