Dicen, los que estuvieron cerca, que los gritos se escucharon en los pasillos. Que hasta hubo un amague de irse a las manos, pero que la gente de seguridad del estadio mendocino intervino de inmediato y controló la situación. Carlos Tevez y Agustín Orion ya tuvieron un problema anterior. Discutieron feo y el tema pareció tener un final cuando ambos salieron a decirle a la prensa que no tenían problemas entre ellos.

Aquella vez, previo a la consagración de Boca en el torneo de Primera División, Tevez había dado la nota al quejarse por las constantes expulsiones de sus compañeros. “Tenemos que crecer, no podemos jugar estos partidos así y terminar con dos jugadores menos”, dijo tras la derrota ante Racing en la que el Cata Díaz y Erbes habían sido expulsados. Las palabras no le cayeron bien al plantel y fue Orion el que salió al cruce de Carlitos. El arquero negó una pelea pero admitió un “cruce de palabras”. Luego llegó el título y todo pareció quedar en el olvido, pero no. Evidentemente el enfrentamiento está. Y refloreció por los manos resultados cosechados por el Xeneize en este verano. Está la disputa por el sillón del “jefe de grupo”. Lo tuvo Orion hasta que llegó al equipo Carlitos. Ahora la porfía puede tener una definición impensada.

Fuente: Diario minutouno.com