La marea negra generada por la explosión y hundimiento de una plataforma petrolera en abril pasado afecta ya ayer a los cinco estados de EEUU en el Golfo de México, tras llegar a Texas en las últimas horas, mientras organizaciones se movilizan para evitar que el desastre ecológico caiga en el olvido.
La mancha de crudo llegó en las últimas horas a Texas, lo que supone que la marea negra afecta ya a todos los estados de EEUU costeros en el Golfo de México -Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida-.
Además, se ha encontrado alquitrán en el lago Pontchartrain, tierra adentro y junto a Nueva Orleans.
El petróleo ha llegado allí empujado por los fuertes vientos y el oleaje que azotan la región en los últimos días.
