El 7 de mayo pasado se vivió un escándalo en la cancha de Huazihul con la batalla campal que se desató tras el final del encuentro entre los jugadores locales y CPBM (Club del Personal del Banco Mendoza), válido por la tercera fecha del torneo Regional Cuyano.

La gresca duró varios minutos y tuvo como principal damnificado al jugador visitante Eder Brizuela, quien sufrió la fisura del tabique nasal. Cerca de cumplirse las tres semanas de esta página negra del rugby, se conoció de una fuente dirigencial de la Unión de Rugby de Cuyo, entidad organizadora del torneo con las uniones mendocinas y sanjuaninas, que las sanciones se dividirán en dos partes.

Una será para Huazihul como institución, y la segunda será para los involucrados, que de acuerdo a lo observado en los videos por el Consejo Directivo son los hermanos Nicolás y Pablo de la Plata, sus familiares Carlos y Juan Francisco (llevan el mismo apellido), José María Aráoz, Emilio Marengo y Pablo Tinto por el lado de Huazihul, mientras que de CPBM llamaron a Cristian González y Manuel Zakalick.

Respecto de la sanción para el club de Rivadavia ya se tomó una primera medida como fue el 11 de mayo cuando se decretó la exclusión del equipo en el Regional.

El alcance de la medida es que no podrá sumar puntos en todo el 2016, aunque sí disputará sus partidos para de esa forma no dejar sin competencia a jugadores que nada tuvieron que ver con los incidentes.

Lo que se sabrá esta semana es la sanción definitiva a la institución que según una fuente dirigencia sería de uno o dos años, jugando siempre en condición de visitante.

En tanto, para los rugbiers involucrados las sanciones serían más que importantes. Igualmente, Huazihul el día posterior al bochorno ya decidió de manera preventiva suspender a su capitán, Nicolás de La Plata, por ser “el máximo responsable y encargado de la conducta del equipo dentro del campo de juego”.

Debido a la magnitud de los incidentes, la misma fuente dirigencial puntualizó que “habrá sanciones muy duras. Las imágenes son claras y hablan por sí solas”.

Los rugbiers locales involucrados ya estuvieron declarando el pasado lunes en Mendoza y expusieron su visión de los acontecimientos.

Ahora, resta esperar la decisión del Consejo Directivo, que si bien cuenta con la presencia de dirigentes sanjuaninos, tiene mayoría de integrantes de Mendoza.

De acuerdo al reglamento, la sanción más dura para cualquier jugador de rugby es de 99 años, es decir de por vida.