Rio Grande, 21 de septiembre.- Muestras de pelos y sangre humana fueron recolectadas en la casa del cuidador del camping donde desapareció la niña Sofía Herrera y serán analizadas en Córdoba para determinar a quién pertenecen, afirmó hoy el abogado de los padres de la víctima, Francisco Ibarra.

El letrado aclaró que esas muestras deben ser analizadas y
"todavía no quieren decir nada", al referirse a la posibilidad de
lograr algún avance en la investigación.

El representante legal de los padres de Sofía Herrera confirmó
que durante el allanamiento a la casa que ocupaba en el camping
Alberto Urrutia, de 72 años y único detenido en la causa, se
encontraron pelos y "unas cuantas manchas de sangre".

Ibarra señaló que había "un par de manchas que son
importantes, por el tamaño y porque pertenecen a humanos".

El abogado confirmó que las muestras serán enviadas a la
provincia de Córdoba para que sean analizadas en los laboratorios del
centro de investigaciones CEPROCOR, adonde también fueron remitidos meses atrás los datos genéticos de Sofía Herrera.

"Ahora hay que determinar a quién pertenecen" las muestras de
pelo y sangre, acotó el letrado.

Ibarra confirmó que los elementos fueron recolectados del
interior de la casilla de madera ocupada por el cuidador del camping.
Asimismo, consideró "necesario realizar una prueba de ADN de
Urrutia" para determinar si los restos corresponden al cuidador o a
una tercera persona.

El letrado confirmó además que en las próximas jornadas
comenzarán a trabajar con un scanner en la zona del camping para
detectar si hay elementos extraños en el suelo que puedan encontrarse enterrados.

Ibarra dijo que esa tarea se realizará "luego de que el suelo
se encuentre en condiciones, ya que previamente hay que realizar
algunas tareas en el terreno".

En tanto, los familiares de Sofía Herrera dijeron estar
esperanzados en los avances de la investigación y confirmaron que
organizan para la semana próxima una nueva movilización, dado que el lunes 28 se cumplirá un año de la desaparición de la niña sin que las autoridades hayan podido encontrar pistas sobre su paradero.

La investigación es llevada adelante por el juez de
Instrucción penal de Río Grande, Eduardo López, quien organizó un equipo especial de funcionarios judiciales para que se aboquen
exclusivamente al caso.