Más de 600 chacareros convocados por Federación Agraria Argentina (FAA) realizaron ayer un "tractorazo" en la localidad santafesina de Chabás, 90 kilómetros al Sur de Rosario, en reclamo de medidas oficiales urgentes para comercializar la cosecha de trigo de esta campaña, que se encuentra paralizada.
Durante la concentración, que no incluyó cortes de rutas, los pequeños y medianos productores federados, todos con explotaciones de entre 40 y 80 hectáreas, rechazaron la falta de políticas para el agro sectorial y volvieron a pedir la reapertura de los registros de exportación para vender el cereal nuevo.
La concentración se inició a las 10.30 con una caravana de la cual participaron más de 600 productores acompañados por unos 60 tractores, un centenar de camionetas y pick ups que recorrieron las calles de la localidad, y luego se realizó una asamblea presidida por el titular de FAA, Eduardo Buzzi.
El eje de los reclamos pasó por reiterar las dificultades que enfrentan los productores para comercializar el trigo de esta campaña, que provocó la interrupción de la cadena de pagos en distintas zonas del país, así como las irregularidades que denunciaron sobre la entrega de cartas de porte y la falta de definición del Gobierno acerca de la aplicación de retenciones segmentadas para maz y soja. Después, los chacareros se movilizaron hasta el predio del ferrocarril ubicado en la ruta 33, donde se realizó el acto oficial sin cortar el tránsito.
Por su parte, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, admitió ayer que "hay un problema cierto con el trigo" y precisó su descontento por la manifestación de protesta motorizada por la FAA y dijo que está en "diálogo con el sector".
El funcionario dijo que que la última cosecha "ha sido la peor de todos los tiempos a causa de la sequía, lo que genera que no esté en el nivel de comercialización que los productores quieren".
