Con la documentación lista y el dinero girado, el Gobierno provincial ya sabe cuánto embolsó en concepto de veranadas, luego de 15 años sin estar regulada esta actividad porque el valle calingastino no contaba con la declaración de ‘zona libre de aftosa sin vacunación’.

Los crianceros chilenos ingresaron al departamento cordillerano, entre el 15 de noviembre y el 31 de marzo, un total de 78.239 animales, por los cuales debieron pagar un total de $2.729.610, que se repartirá entre varios organismos y el municipio cordillerano. El monto es casi calcado al que las autoridades locales esperaban en la previa, que estaba en orden a los $2.800.000. ‘’Entiendo que, con mucho esfuerzo de un lado y del otro de la cordillera, se pudo hacer efectiva la primera veranada después de mucho tiempo. Seguramente hay muchas cosas para mejorar, como por ejemplo algunos temas de documentación de los crianceros, pero en términos generales fue un buen relanzamiento. Hay voluntad de ambas partes por fortalecer el convenio en las próximas temporadas’’, explicó la secretaria de Relaciones Institucionales de la provincia, a cargo de la coordinación de las veranadas, Elena Peletier.

Un aspecto positivo que rescatan desde lo ambiental, es que el 95,9% de los animales que pastaron se encuadraron bajo la figura de ‘ganado menor’ (cabras y ovejas). El resto fueron bovinos, mulas y equinos. Esto preserva las pasturas y el suelo, porque cuanto más grande es el animal mayor es el pisoteo y, por ende, el daño que generan en la flora del lugar. La otra cara de la moneda es que el ‘ganado mayor’ permite mayores ingresos, 150 pesos por cabeza, contra los 30 pesos de los animales más chicos.

El reparto del dinero ya está definido: el 40% es para Gendarmería Nacional, el 30% recalará en las arcas del municipio calingastino y el otro 30% entre el INTA, Senasa y Ambiente. ‘’El dinero cubre muy bien todos los gastos de logística de las instituciones que participan de los operativos y al municipio le permite, seguramente, volcarlo en obras’’, acotó Peletier.

El nuevo acuerdo:

El próximo 30 de julio hay una reunión binacional en San Juan para analizar estas cifras y empezar a delinear el acuerdo para la temporada 2014-2015, donde se tendrá que volver a revisar la fecha de pastoreo y los costos por cada animal que pise suelo sanjuanino, variable que está atada al tipo de cambio. El pago de los crianceros es para resarcir el daño que provoca que los animales pasten.

En la primera temporada, los crianceros de las ciudades limítrofes de Chile, como de Elqui, Limarí y Choapa junto a las autoridades chilenas y sanjuaninas, acordaron las condiciones en base a un tipo de cambio con un dólar a 5,25 pesos. Hoy el escenario es otro, con un dólar que en la actualidad se ubica en 8,20 pesos. Ese será un punto a negociar, que el año pasado tuvo posturas que, en un principio, eran muy distantes.

En cuanto a las fechas autorizadas para el ingreso de los animales, será responsabilidad del INTA evaluar el estado de las pasturas, con la idea de no depredar la zona de forma ‘’poco responsable’’, dijeron.