El 14 de mayo de 1995, Jorge Alberto Escobar consiguió lo que tres años antes parecía impensado. En 1992 había sido destituido como Gobernador en medio de un fuerte escándalo y luego de que una polémica resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo repusiera en el cargo, obtuvo la reelección. Con Rogelio Cerdera como compañero de fórmula y con el debut del rebuscado sistema de lemas, el justicialismo sumó más de 130 mil votos y le sacó una clara diferencia de más de 50 mil a las duplas que recolectaban sufragios para el bloquismo.
Escobar se aseguró la continuidad en el cargo por cuatro años más y para él fue ratificar en las urnas el ánimo popular que se vio en San Juan cuando recuperó el sillón de Sarmiento por mandato judicial. En medio de una ruidosa caravana por las calles de la ciudad, Escobar dijo eufórico que "fue para la gente, porque la veníamos postergando desde el "93", en alusión a los comicios a diputado nacional que también lo vieron triunfante.
Los lemas, un cóctel que permitía que cada partido llevara varias listas a la elección y que todas sumaran a la fórmula más votada, obligó a los sanjuaninos a dirimir con su sufragio las internas partidarias. Tan complicada fue la cosa, que las autoridades electorales sufrieron más de la cuenta y recién a las 72 horas se pudo tener datos oficiales del escrutinio.
Los años previos habían sido convulsionados para San Juan. Escobar se había consagrado Gobernador en 1991 en compañía de Juan Carlos Rojas. Pero su mandato fue breve. Fue denunciado por utilizar maquinarias del Estado en su finca y todo derivó en su destitución y fuertes enfrentamientos en el mismo PJ. El vicegobernador y los hombres de su riñón apoyaron la remoción del titular del Ejecutivo, lo que fue tildado por las filas escobaristas como un acto de traición y terminó por abrir una feroz interna, al punto que el empresario fundó por afuera de la estructura orgánica el recordado Frente de la Esperanza.
Cinco meses antes de las elecciones, Escobar había sido restituido como Gobernador por el máximo tribunal de Justicia del país, que consideró que en el juicio político se violó el derecho de defensa. Apenas volvió, junto a su equipo de colaboradores y sacó una baterías de medidas de ajuste buscando neutralizar el déficit que tenía a mal traer las cuentas públicas.
El justicialismo arrasó en los departamentos. Se quedó con 16 de las 19 intendencias.
