Nuestra tesis que presentamos resulta del estudio realizado por más de dos décadas y tiene sus inicios en 1984, en que comenzaron a dictarse en nuestra provincia los primeros congresos y seminarios de investigación en la denominada ciencia parapsicología que contó en esos momentos con importantes aportes de ciencias auxiliares como la filosofía, epistemología y significativas áreas disciplinares como la psicología transpersonal, las ciencias de la comunicación y el ámbito de la religión y ciencias sagradas.
Afirmamos que la mente, también denominada alma, tiene un atributo fundamental por medio del cual se manifiesta en distintos órdenes o dimensiones y éste es el espíritu. Es decir, que la condición fundamental del alma es espiritual. Con este presupuesto básico y hasta donde las investigaciones dieron lugar sostenemos que "nuestra mente realiza travesías en un tiempo y en un espacio limitado, condicionada por el cuerpo”.
Podríamos explicar a modo de ejemplo que mente y alma representan las dos caras de la misma moneda, por un lado el alma como principio de vida y por otro lado la mente como razón de esa vida. De ahí que se afirme que una de las propiedades fundamentales del alma es ser racional. En cuanto a la mente, de esencia inmaterial, permite la función de percibir y comprender la dinámica del mundo y del universo entero.
Científicos de distintas escuelas han negado la existencia del alma cuando no la han reducido estrictamente a la función mental sosteniendo que es el resultado de una serie de combinaciones químicas que con referencia a la memoria permite establecer relaciones con nuestra vida y el mundo que nos rodea, por cuanto provocado el deceso o muerte de la persona, con su cuerpo muere ella misma.
Las experiencias registradas más allá de las comprobaciones científicas nos ha llevado a la afirmación de que no sólo en estado de ensueño o vigilia, nuestra mente realiza travesías atemporales, es decir, pasajeras entre el pasado, presente y futuro. Las últimas conclusiones elaboradas son actualmente expuestas en las cátedras de filosofía y psicología por nuestra parte y en esta última década desde el año 2009 es que tomaron relevancia. Así mismo se cumplían por entonces veinticinco años en San Juan de trayectoria en indagaciones y estudios. Hoy para el presente 2012 recordamos algunos antecedentes que en investigadores tuvieron su cuota de importancia junto a nosotros como: El Dr. Ricardo Musso, el Padre Oscar González Quevedo, el Dr. Fray Albino Aresi, el Lic. Eduardo Alonso Berois y el Prof. Humberto Segundo Correa, este último fundador del CEIP (Centro de Estudios e Investigaciones en Parapsicología) que desde la década del "80 realizaba investigaciones en el área. Por esos momentos y particularmente integrando el mismo y a cargo del entonces Cemepsi (Centro Médico y Psicológico de investigaciones Psicotrónicas de Bs As con representación en San Juan) como encargado del Departamento de investigaciones religiosas realizaba un informe, "Parapsicología y Religión”, que oportunamente en Metodología de la Investigación fue analizado y aprobado por el Prof. Juan José Ruso en su cátedra para la carrera del profesorado en Filosofía y Pedagogía. El mismo fue valorado en su viaje a Italia por colegas docentes.
Desde el año 2009 continuamos hasta hoy con los estudios que dan lugar a la Tesis "Nuestra mente realiza travesías en un tiempo y en un espacio limitado, condicionada por el cuerpo”. La misma formará parte de la edición del libro que llevará por nombre "Travesías de la mente”. Hoy continuamos con avances que ameritan el seguimiento. Por ello trabajamos bajo el convencimiento de que esta temática crea y fundamenta esperanzas no sólo para la presente vida sino para su prolongación después de la misma muerte. Por ello no subestimamos el poder de la mente sino que somos respetuosos de sus alcances y dimensión. En estos estudios creyentes o escépticos encontraran una respuesta fundante y motivadora de vida pues sin un por qué para esta vida, sin el descubrimiento de un propósito, no creamos un orden trascendente sino limitado a experiencias hasta quizás banales, pues,… ¿somos para este mundo o tenemos la oportunidad para la vida eterna? "Nuestra alma existe como nuestra mente en nuestro cuerpo pero no para limitarse a él”.
La prolongación de la vida no sólo es un anhelo de científicos. De ahí que nuestro crecimiento no puede ser únicamente material sino que debe necesariamente ser espiritual pues permanecemos en la medida en que nuestra vida tiene sentido y la dirección de ella no está restringida a la experiencia mundana sino a la experiencia de lo trascendente. Ello da significado y verdadera razón a nuestro existir. Por ello "si dudamos, tengamos la certeza de que estamos situados en el principio del conocimiento, pues no dudemos en avanzar”.
