En 14 horas, cinco delincuentes perpetraron tres robos a mano armada en diferentes zonas de Capital: minutos antes de la medianoche de ayer, una mujer fue sorprendida y maniatada por dos sujetos en su casa de Trinidad. Después de revolver la vivienda, los ladrones huyeron con 3.000 pesos. En la mañana de ayer, un solitario ladrón se hizo pasar por un cliente y cuando tuvo a tiro a la encargada de una tienda de venta de ropa situada en pleno microcentro, sacó un arma de fuego, la insultó y la amenazó para después huir ante la mirada de otra empleada con 1.500 pesos de la registradora. El último de los atracos que trascendió ocurrió ayer a las 13, cuando otros dos ladrones armados se metieron a un supermercado en Ignacio de la Roza y Juez Ramón Díaz, redujeron a la dueña, empleados y clientes y escaparon con 700 pesos y un celular.

Otra vez víctimas

"Dos asaltos en menos de 30 días". Eso aseguró ayer molesto Eduardo Castañeda, un empresario de 33 años dedicado al negocio de la carne, luego de que su esposa, Valeria Rivera (31), fuera atacada la noche del martes por dos ladrones armados en la casa que habitan desde hace 3 años en Caseros y Tierra del Fuego, en Trinidad, Capital. Según Rivera, ella se había quedado sola porque su marido se fue a un asado en Rawson con unos amigos, dejándole a ella un llavero conectado a un sistema de alarma que activa los celulares de familiares. Castañeda se llevó otras llaves "por si acaso", dijo el empresario.

En pleno asado, su primo le avisó que algo pasaba en su casa. De inmediato, llamó a su mujer, pero no respondió. Rivera había sido sorprendida y amenazada por sujetos armados para que no gritara, pero antes pudo activar la alarma cuando trató de huir. Después, la ataron y la llevaron a una pieza. Allí, revolvieron dos habitaciones y se llevaron 3.000 pesos que había en un cajón, un celular y luego escaparon por la puerta del frente, indicó la mujer.

"Es la segunda vez que nos roban. La noche del 4 de marzo me encañonaron y me sacaron 1.000 pesos de mi cochera. Yo pregunto: ¿qué esperan los políticos y los jueces para hacer algo con la inseguridad?. Ahora me cambio de casa por miedo", aseguró indignado Eduardo Castañeda.