Catastrófico, sorprendente, increíble. Como el Maracanzo del Mundial 1950. Brasil, afuera en cuartos de final, difícil de creer, pero Holanda hizo lo que pocos se animaron a predecir: Dejar en ridículo toda la historia de Brasil y a sus cinco Copas del mundo. Los jugadores brasileros casi ni lloraban, era más bronca e impotencia que otra cosa. Holanda, que perdía 1-0 con el gol de Robinho y todo parecía imposible, cumplió la hazaña. Todos daban por ganador de Brasil antes de tiempo, pero primero un gol en contra de Felipe Melo y luego un cabezazo de Wesley Sneijder sellaron la clasificación a semifinales y estiraron el invicto a 24 partidos sin derrotas de la "Naranja Mecánica’.
El equipo dirigido por Bert Van Marwijk sufrió la lesión, en el calentamiento previo, del segundo central Joris Mathijsen, y fue reemplazado por Ooijer. Brasil tomó la iniciativa, y se puso en ventaja a los nueve minutos. Felipe Melo metió un pase frontal para la entrada de Robinho, quien sin marca remató de primera desde el borde del área para abrir el marcador.
Inmediatamente Holanda reaccionó y fue a buscar el empate a riesgo de sufrir el contragolpe brasilero. A los diez llegó por izquierda con un remate de Kuyt que despejó Julio César al tiro de esquina.
En la jugada siguiente Kuyt presionó a Lucio y robó en la salida de Brasil, buscó a Sneijder en el área pero no pudo conectar. Brasil empezó a crecer y llegó con peligro a los 24′. Alves desbordó por derecha y buscó a Juan que remató de primera por arriba del travesaño. A los 30′ Kaká buscó sorprender desde afuera por arriba de Stekelenburg pero el arquero, con una excelente estirada, despejó con mano cambiada al tiro de esquina.
Sobre el final de la primera etapa Brasil volvió a presionar y buscó ampliar la ventaja ante un rival que fue ampliamente superado y apostó a jugar de contragolpe. Maicon llegó por derecha y después de un pase de Alves remató pero el tiro dio en el borde externo de la red.
En la primera jugada del complemento Kaká habilitó a Luis Fabiano, que remató cayéndose en el área, pero despejó Ooijer al tiro de esquina. Y a los 7′ empezó a cambiar la historia. En ese instante llegó el empate de Holanda. Sneijder tiró un centro desde la derecha, Julio César erró el puñetazo, la pelota se desvió en la cabeza de Felipe Melo y entró al arco para empatar el encuentro y cambiar completamente el rumbo de las cosas.
Golpeado Brasil empezó a probar de media distancia. Primero Alves a los 15′ pero el tiro salió cerca del palo derecho de Stekelenburg. Kaká a los 20′ capturó un rebote e intentó desde afuera pero el remate salió a un costado del palo izquierdo.
Hasta que a los 23′ se dio lo más impensado aún, rompiendo todo pronóstico. El gol del triunfo holandés llegó después de un tiro de esquina. La peinaron en el primer palo y Sneijder, de cabeza, dejó a todos boquiabiertos.
Brasil desconcertado sufrió la expulsión de Felipe Melo a los 28′ y Holanda empezó a crecer a partir del juego de Robben. Sneijder pudo ampliar a los 38′ pero el remate salió débil a las manos de Julio César. Sobre el final Holanda desperdició varias chances claras aunque igualmente se quedó con el triunfo y Brasil con su tirsteza. La tristeza que "nao tem fin".
