La explosión de un coche bomba con 28 muertos marcó ayer una jornada clave en Irak. Ocurre que los soldados estadounidenses culminan la retirada de las ciudades iraquíes en un nuevo hito hacia su salida total de Irak, prevista para antes del 2012, tras seis años de polémica presencia militar en el país árabe.
Hacia la medianoche de ayer, todas las unidades de combate de Estados Unidos debían haberse retirado de los centros urbanos de Irak replegándose a las bases rurales, según un pacto de seguridad bilateral que también exige que todas las tropas estadounidenses salgan de Irak para finales de 2011.
Pese a estos desplazamientos, unas 28 personas murieron ayer y 60 resultaron heridas, entre ellas algunas mujeres y niños, por la explosión de un coche-bomba en Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad, informó una fuente policial.
