La Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) tuvieron ayer un duro cruce de opiniones a raíz de la posibilidad de que se presente un proyecto de ley que reglamentaría el derecho de reparto de ganancias entre los trabajadores.

El presidente de la UIA, Héctor Méndez, reclamó al Gobierno que "le ponga límites a la avanzada del apriete" sindical, y consideró que con el proyecto para incluir a los trabajadores en las ganancias de las empresas la Argentina "se parece a Cuba".

En respuesta, el diputado y abogado de la CGT, Héctor Recalde -que impulsa la iniciativa cuestionada por Méndez- aseveró que se trata de un derecho consagrado en la Constitución Nacional y que el fondo de la cuestión es que el empresariado "no quiere distribuir, es la puja distributiva". Asimismo, el secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, calificó de "disparate" los dichos de Méndez, de quien dijo que "si dice que (la Argentina) parece Cuba, yo diría parece bebido". "Parece que hubiera bebido de más, porque demuestra una ignorancia que es preocupante en alguien que dirige la central empresarial", retrucó el sindicalista y acotó: "Yo diría que él quiere que nosotros sigamos siendo un país como Haití".

Méndez recordó que ya se había "peleado por este tema" y aconsejó que "las cosas se deben consensuar, porque en algún momento se va a acabar la fiesta. Si hay uno sólo que paga, se acaba la fiesta", advirtió. Asimismo, consideró que la falta del diálogo necesario para discutir el tema "es un mecanismo de violencia que es trágica, porque engendra más violencia".

El titular de la UIA sostuvo que "estos no son momentos para ir apretando las clavijas", porque destacó que el empresariado argentino está "perdiendo competitividad y cuesta salir hacia afuera" a colocar la producción.

"No le veo viabilidad parlamentaria", afirmó Méndez a radio Diez y en declaraciones a El Cronista. Asimismo, se quejó por "todos estos bloqueos y mecanismos de falta de diálogo", en alusión a las protestas llevadas a cabo por el sindicato de camioneros que paralizó la entrada y salida de vehículos en las plantas de Siderar. Sostuvo que "hay que pensar de qué manera se pone límite a esta avanzada de negociación de aprietes". "Estoy un poco cansado de estas cosas. Si no se dirigen al centro del problema y no logran resolverlo, si no hay complicidad, por lo menos hay una ignorancia sospechosa", remarcó el dirigente industrial.

Por su parte, Recalde bromeó ironizó sobre "el espíritu caribeño de Méndez" y afirmó que la distribución de las ganancias empresariales entre los empleados es un derecho consagrado en la Constitución Nacional.

"Lo que uno puede en todo caso argumentar es cómo se implementa, cuando, y eso es lo que queremos discutir", añadió, para agregar que la postura del titular de la UIA "es que es incompresible, porque, lo digo con respeto, Méndez es abogado. Lo disimula bastante bien". Asimismo, argumentó que los empresarios "decían que esto iba a hacer que no se invierta en el país", lo que tildó de "prejuicios, porque hay que conocer el texto para juzgarlo". "Una de las cláusulas del anteproyecto es: a los efectos de distribuir las ganancias entre los trabajadores, no se consideraran tales aquellas ganancias que el empresario las reinvierta en la empresa, porque eso genera actividad y empleo", aclaró.