Un hombre de 79 años fue encontrado el domingo en la tarde descuartizado en su casa de la localidad rionegrina de Fernández Oro y por el hecho detuvieron a un inquilino suyo. Sospechan que cometió el crimen para intentar cobrar un dinero (no precisado) que la víctima había depositado en un banco, informó ayer Télam.
El cadáver de Juan Martínez Parra fue hallado en una vivienda de calle Lucinda Larrosa al 400 del barrio Matadero. Una nieta había realizado el sábado una denuncia por averiguación de paradero en la Comisaría 26ta luego de ir a la casa de su abuelo y no obtener ninguna respuesta.
Horas después, la Policía ingresó por la fuerza al inmueble y encontró manchas de sangre en el piso. También hallaron tejidos del anciano en el inodoro y parte del torso, una pierna y un brazo llenos de cal, en el entretecho de la casa.
Además, los pesquisas secuestraron un hacha que tenía restos de sangre, por lo que será peritada para ver si fue utilizada para matar o descuartizar al hombre.
El principal sospechoso es el inquilino de la víctima, Carlos Carrasco (23), El juez Santiago Márquez Gauna mandó a detenerlo luego de siete allanamientos, porque en uno de esos operativos, realizado en la casa de la novia del joven, encontraron una evidencia clave contra el sospechoso. Se trata de una mochila que contenía el DNI de la víctima, cuatro certificados de plazo fijo y dos armas de fuego, una de fabricación casera conocida en la jerga policial como ‘tumbera’.
Los investigadores suponen que el imputado le robó el documento de identidad y unos papeles del banco para intentar cobrar un dinero que el anciano había depositado.
