Los líderes mundiales que participaron ayer del cierre de la cumbre del G-20 en Londres un estímulo fiscal de un billón dólares para combatir crisis, hacer una lista negra con paraísos fiscales, endurecer los reglamentos financieros, vigilar más atentamente los fondos de inversión, e impulsar la producción mundial en un 4% para 2010. Todo esto con el objetivo de superar la peor crisis económica desde la II Guerra Mundial.
Así, el Fondo Monetario Internacional (FMI) triplicará sus recursos y recibirá 500 mil millones de dólares adicionales a los 250 mil millones ya comprometidos, y habrá otros fondos para el Banco Mundial (BM) y el Foro de Estabilidad Financiera.
También, el G-20 acordó destinar 250 mil millones de dólares para intentar relanzar el comercio mundial y las exportaciones, en lugar de los 100 mil millones que se habían planteado inicialmente.
"Estamos llevando a cabo una expansión fiscal sin precedentes y concertada que salvará o creará millones de empleos que de otra manera se hubieran destruido", destaca el comunicado aprobado por los líderes del G-20.
El tema de los paraísos fiscales había amenazado con ser una piedra de tropiezo para los acuerdos, con Francia y Alemania demandando un endurecimiento de las normas en las jurisdicciones cuyas leyes de secreto bancario han permitido a los ricos evitar los impuestos en un momento de apuros económicos.
Al respecto, Suiza y otros anfitriones de centros financieros sobre el secreto bancario han anunciado en las últimas semanas que cambiarán hacia estándares internacionales de desclasificación de información.
Las decisiones del G20 llevaron malas noticias, en cambio, para Uruguay, luego de que la cumbre en Londres decidiera sancionar a los países que no cooperen en materia fiscal y en una lista mala de paraísos fiscales aparecen además de Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas.
En otro orden, los participantes acordaron que es necesario "limpiar los bancos" para restablecer las líneas crediticias a empresas y ciudadanos, y anunció que habrá nuevas reglas sobre los bonos de los directivos bancarios.
Habrá asimismo un enfoque común para hacer frente a los "activos tóxicos" en manos de las entidades financieras y un plan de ayuda de 50 mil millones de dólares destinados a los países pobres.
El plan también contempla la aprobación de 100 mil millones de dólares para los bancos de desarrollo que prestan a los países más pobres, e incluso autoriza a que el FMI venda su oro valuado en 6 mil millones de dólares para ayudar a los países pobres.
Repunte bursátil
Las principales bolsas del mundo volaron por las medidas consensuadas en la cumbre del Grupo de los 20. La decisión del grupo de países emergentes y desarrollados reunidos en Londres impulsó el precio de las materias primas, ante la previsión de una recuperación de la demanda global, lo que trajo ganancias a los mercados.
El petróleo repuntó 9% hasta 52,64 dólares el barril, mientras en Wall Street, el DOW JONES subió 2,8%, y el NASDAQ saltó 3,3 puntos porcentuales.
En Europa, la bolsa de Londres subió 4,3%, la de París subió 5,4, la de Fráncfort 6,1% y la de Madrid saltó 4,7 puntos porcentuales.
En Sudamérica, el índice BOVESPA brasileño repuntó 4,2 por ciento, mientras el MERVAL argentino no operó por el feriado, pero se espera una fuerte recuperación por el alza del crudo.
