
Ana no lo dudó. Cuando le dijeron que su hijo había quedado muy delicado por un accidente, se aferró a una imagen en yeso de la conocida virgen Rosa Mística y con ella se instaló en el hospital Rawson: ‘Yo tengo mucha fe en Dios que se va a recuperar’, aseguró la mujer.
Kevin Castañón se llama el menor de los dos hijos de Ana Atámpiz, internado en terapia intensiva y con un pronóstico no muy alentador: ‘Nos dijeron que tiene una lesión muy grave en la cabeza y que si sobrevive quedará con secuelas’, dijo Juan, hermano de la víctima.
Kevin tiene 22 años y cursaba el segundo año en la Escuela de Cadetes de la Policía. Y es un joven tan querido, que muchos policías, amigos y gente del ambiente religioso se acercaron para darle apoyo a su mamá y a su hermano.
El siniestro que lo dejó muy grave trascendió ayer pero ocurrió el sábado alrededor de las 12,30. A esa hora, Kevin había salido de la casa de su hermano y enfilaba en su moto Motomel 250cc hacia la casa donde vive con su mamá, en la Villa San Damián, Rawson.
Pero nunca llegó a destino. En el cruce de Neuquén y Quiroga, protagonizó un violento choque con un colectivero de la empresa Mayo, línea 15. Y desde entonces su vida corre peligro.
Según los familiares del joven, Kevin transitaba de Oeste a Este por calle Quiroga y el colectivero (no identificado en la Policía) lo hacía hacia el Sur por Neuquén, en el barrio Buenaventura Luna también conocido como Vidart y 5, en Rawson.
Luego del choque, un juez ordenó apresar al colectivero y tenerlo en los calabozos de la seccional 25ta.
Vecinos de la zona donde ocurrió el choque se quejaron por la velocidad de los micros.
