Un operativo de Gendarmería Nacional permitió desbaratar en San Juan un importante traslado de droga luego de que un camionero detectara irregularidades en la carga que debía transportar. El procedimiento terminó con el secuestro de 64 kilos de cocaína ocultos entre cajones de bananas, un detenido y una investigación federal en pleno desarrollo.
El chofer advirtió que algunas cajas no coincidían con el resto de la mercadería y decidió avisar al dueño del camión antes de iniciar el viaje desde un depósito de San Juan hacia Mendoza. Tras la denuncia, intervino Gendarmería, que encontró los ladrillos de cocaína escondidos entre la fruta. La carga tenía la marca del delfín, un sello históricamente vinculado a Reinaldo Delfín Castedo, conocido como “El Patrón del Norte”, aunque fuentes del caso indicaron que esa marca habría sido “vendida” como garantía de calidad a otras organizaciones.
De acuerdo a la investigación, el transporte provenía de Pichanal, en el departamento Orán (Salta), y arribó a un almacén de un supermercado mayorista de Villa Krause, en el departamento Rawson, ubicado sobre calle Calvento. El lugar había sido alquilado para realizar un cambio de camión, maniobra clave para el traslado de la droga hacia Mendoza.
El propietario del comercio, un hombre de 70 años, quedó como testigo en la causa federal, ya que el transbordo del cargamento se realizó dentro de su propiedad. Se trata del mismo empresario que en septiembre de 2024 fue víctima de un violento asalto en su vivienda y que posteriormente terminó detenido tras una denuncia por torturas y privación ilegítima de la libertad contra un electricista, hecho que tuvo amplia repercusión judicial en la provincia.
El expediente, que está en manos de la Justicia Federal de San Juan, cuenta hasta el momento con un detenido, identificado como G.M.P., de 27 años, quien fue apresado durante uno de los tres allanamientos realizados en el marco de la investigación. Los investigadores sospechan que habría sido contratado específicamente para concretar el traspaso de la droga de un vehículo a otro.
Además del estupefaciente, fueron secuestrados el camión utilizado para el traslado y otro vehículo, mientras continúan los procedimientos para identificar a otros posibles integrantes de la organización. Algunas líneas investigativas apuntan a una banda vinculada al clan Jaramillo, de Salvador Mazza (Salta), relacionada con secuestros de cocaína de características similares.
En paralelo, la causa volvió a poner en foco antecedentes sensibles vinculados al narcotráfico en el norte argentino, como el uso de sellos de “calidad” y estructuras que se mantienen activas en zonas históricamente dominadas por Castedo, incluso tras su condena a prisión perpetua en el penal de Ezeiza.

