La velocidad del viento y su suelo transforman a la Pampa de El Leoncito en un espacio conocido a nivel mundial por los carrovelistas. El carro a vela que se usa para practicar el deporte es una especie de bote en el que la persona queda recostada. Mientras se le da dirección usando una pedalera. En cambio, el carro que usan los turistas es diferente, fue diseñado por Don Toro exclusivamente para ellos. ‘Yo soy de la ciudad, pero hace 40 años vine a Calingasta y conocí el carrovelismo. Me apasionó tanto que decidí construir carros para que la gente pudiera pasear. Empecé a llevar turistas en ese momento y desde hace 30 años me mudé acá‘, contó el hombre que tiene 69 años y es metalúrgico. Los carros que hizo tienen un asiento amplio, en el que se sientan dos personas. Además se direcciona con un volante y, tal como el deportivo, está compuesto por dos ruedas traseras y una delantera y posee la gran vela. ‘Hacer esto es un placer y no quiero que esta actividad termine. Por eso, les doy instrucciones gratis a chicos del departamento para que me ayuden a manejar los carros ahora y el día de mañana puedan continuar la actividad‘, contó Toro mientras manejaba por el medio de la pampa.
