Dos meses y un día es el tiempo exacto desde que Federico Poggi jugó por última vez con San Martín. Su regreso está cerca, por lo que es una gran noticia para Daniel Garnero quien consideró al zurdo como el futbolista más desequilibraste en ofensiva en la campaña del ascenso. El Enano ya está bien del desgarro en el cuádriceps izquierdo, la misma zona donde sufrió otra lesión parecida en la Promoción con Gimnasia, y por lo que estuvo afuera de las canchas durante este tiempo prolongado. Mañana será el momento para ver si podrá regresar el domingo ante Argentinos cuando el plantel realice la práctica de fútbol.

“Tengo una mezcla de sensaciones. Por un lado la tranquilidad de saber que la cicatriz por el desgarro ya está lista: y por el otro, la ansiedad de saber si responderá la pierna cuando haga fútbol con el grupo”, explicó el zurdo, de 30 años, y agregó “vengo haciendo trabajo en espacios reducidos y todo salió bien. No me duele nada e incluso me hice en estos días una resonancia y está curado. Pero no me quiero apurar, la otra vez hice 70’ de fútbol, creí que ya estaba todo bien y me resentí de nuevo”.

Este último desgarro fue en el cuádriceps izquierdo, pero un poco más arriba que el anterior que sufrió en la previa a la Promoción. Debido a las infiltraciones que se hizo en esa ocasión para estar en cancha es que se le debilitó todo el músculo y por eso quedó expuesto a otra rotura fibrilar, algo que ocurrió antes de largar el Apertura.

“No me gusta estar tanto tiempo parado. Tampoco me gusta tener que estar corriendo todos los entrenamientos sin tocar el balón, aunque sé que eso me sirvió para no perder en lo aeróbico. Cuando se dio el ascenso con San Martín sabía que estaba cerca del sueño de volver a jugar en Primera. Por eso la bronca por esta lesión y la ansiedad que tengo”, destacó Poggi, quien tuvo su pasada experiencia en Primera con Arsenal en la campaña 2009-10.

Más allá de no ser parte del equipo, Federico analizó los tres encuentros disputados del certamen por el Verdinegro y encontró varias aristas positivas: “Es bueno lo que se está haciendo. Sumamos de local en los dos partidos y le sacamos un empate a un equipo durísimo como Estudiantes. Arrancamos bien que era lo que queríamos”, enfatizó.

Por último se dio tiempo para analizar la importancia del cruce frente a Argentinos, club que todavía no ganó en el campeonato: “Sabemos que la clave para mantenernos en Primera es ganar la mayoría de los partidos en casa y el domingo no queda otra que hacerlo”, cerró.